LA PAZ, 23 abr (El Libre Observador) — Con una movilización masiva que partió desde la ciudad de El Alto y descendió hasta el corazón político de Bolivia, una heterogénea e inédita marcha multisectorial entregó este miércoles al Gobierno de Luis Arce un pliego de diez demandas urgentes para enfrentar la creciente crisis económica del país.
La movilización, denominada Marcha contra el hambre y la pobreza, estuvo conformada por más de 60 organizaciones de todo el país, entre ellas empresarios, exportadores, transportistas, gremiales, productores agropecuarios y comités cívicos.
Su punto final fue la Casa Grande del Pueblo, sede del Ejecutivo en La Paz, donde una comisión de cinco delegados formalizó la entrega del documento ante funcionarios gubernamentales.
“Es para todo el país, hemos cumplido. Les indicamos a las más de 60 instituciones que nos han acompañado, que el Gobierno nos ha recibido el documento y ahora esperaremos la respuesta”, afirmó César Gonzáles, vocero del Comité Multisectorial y representante de la Confederación de Gremiales de Bolivia.
Entre los puntos más sensibles del pliego figuran la normalización del suministro de combustibles, el acceso regulado a divisas extranjeras, y el diseño de un “nuevo modelo económico productivo”.

También se exige la derogación definitiva de la disposición adicional séptima del Presupuesto General del Estado (PGE), que autoriza el decomiso de productos y cuya aplicación fue suspendida tras fuertes críticas del sector privado.
El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Para Klaus Frerking, afirmó que el objetivo va más allá de la protesta. “No venimos solo a rechazar, también hemos planteado soluciones para que el Gobierno pueda actuar con oportunidad. Esta carta resume el sentimiento de más de 60 sectores que mueven la economía del país”, sostuvo.
Al cierre de la jornada, los sectores movilizados anunciaron su retorno a sus regiones, pero advirtieron que el Comité Multisectorial seguirá activo y en alerta. “Empieza a temblar el poder”, dijo Frerking. “La población y el productor han decidido dejar de callar”.
A su vez, el presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (CANEB), Oswaldo Barriga, fue aún más directo al apuntar contra el actual modelo económico: “Las soluciones integrales pasan por cambiar este modelo. Se debe liberar todas las exportaciones y también la importación de combustibles. El abastecimiento debe ser constante”.
Barriga insistió en que el Gobierno debe ofrecer certidumbre jurídica. “No podemos seguir perdiendo mercados por falta de decisiones. Lo que necesitamos del Gobierno son soluciones, no promesas”, sentenció.
La entrega del pliego marca un momento clave en el calendario político boliviano, a poco más de tres meses de las elecciones generales previstas para agosto. La presión multisectorial añade una nueva capa de tensión a un panorama económico ya deteriorado, con inflación contenida, pero reservas internacionales debilitadas y una creciente escasez de dólares.


