TRINIDAD, 26 may (El Libre Observador) — La carrera electoral boliviana sumó este lunes un nuevo elemento de incertidumbre con una resolución judicial que puede dejar sin personería jurídica al Movimiento Tercer Sistema (MTS), la agrupación que impulsa la postulación del presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, como candidato presidencial por la Alianza Popular.
La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Beni concedió tutela al activista político Peter Erwlein Beckauser, quien denunció que el MTS incurrió en la inobservancia de la norma electoral al no renovar su directiva nacional desde hace varios años.
El tribunal determinó que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) es ahora el órgano competente para aplicar la sanción de cancelación.
La resolución judicial no implica una anulación inmediata del partido, pero ordena expresamente al TSE que actúe conforme a la normativa vigente, que establece la pérdida de personería jurídica como sanción en caso de incumplimientos administrativos reiterados.
La omisión, según la demanda, radica en que el MTS desobedeció al menos tres resoluciones previas del TSE que le exigían actualizar su estructura dirigencial, un requisito básico para conservar su legalidad como organización política.
“La norma es clara, es concreta y es exigible. El TSE tiene un deber jurídicamente establecido que debe ser cumplido”, explicó el abogado Diego Coímbra, representante legal de Erwlein. El jurista precisó que el fallo obliga al Órgano Electoral a actuar y no puede ser ignorado, pues ha sido emitido por una sala constitucional en el marco de un amparo.

La situación coloca en riesgo la continuidad de la Alianza Popular, la plataforma que agrupa al MTS y a otras fuerzas menores que respaldan la candidatura de Andrónico Rodríguez, una de las figuras emergentes del ala renovadora del oficialismo.
Si el TSE cumple el fallo y procede con la anulación del MTS, la alianza quedaría virtualmente disuelta, dejando a Rodríguez sin el soporte jurídico para seguir en la contienda presidencial.
“El presidente del Senado tendrá que asumir las consecuencias que arrastra el MTS si decide seguir postulando por esta sigla”, advirtió Coímbra, dejando entrever que la continuidad política del líder cocalero quedaría sujeta a una reconfiguración de alianzas o a la búsqueda urgente de otro instrumento político.
Erwlein, conocido por sus críticas a lo que denomina “instrumentalización de partidos zombis”, busca sentar precedente sobre el uso de siglas políticas sin cumplimiento de la normativa básica de funcionamiento interno.
El MTS, fundado por el exgobernador paceño Félix Patzi, ha sido objeto de críticas recurrentes por operar sin estructura orgánica visible en los últimos años. Aunque conserva su registro legal, su escasa actividad política y su falta de renovación dirigencial lo han convertido, para algunos analistas, en un “cascarón útil” para alianzas coyunturales, como la que ahora sostiene la candidatura de Rodríguez.
En el actual contexto electoral boliviano, la sentencia de la Sala Constitucional de Beni añade una nueva capa de tensión institucional. Mientras el TSE enfrenta crecientes cuestionamientos por supuestas omisiones y parcialidades, este fallo obliga al ente a definir si hace cumplir estrictamente la ley o si, por el contrario, habilita una vía para eludir su aplicación, arriesgando su propia credibilidad.
El caso también se inscribe en un panorama más amplio de judicialización del proceso electoral, donde tribunales departamentales y constitucionales están adquiriendo un protagonismo inusual.


