SANTA CRUZ, 15 feb (El Libre Observador) – En un movimiento que ha generado revuelo en los círculos financieros, el viceministro de Defensa del Usuario y del Consumidor, Jorge Silva, hizo este jueves un llamado urgente a investigar el preocupante fenómeno del “mercado negro del dólar” y la misteriosa fuente de provisión de divisas a los librecambistas en Bolivia.
Silva, en un tono enérgico y determinado, planteó una serie de cuestionamientos contundentes: ¿Quién suministra los dólares a estos librecambistas? ¿Cómo es posible que, en un contexto de dificultades para acceder a la divisa a través del sector bancario, los librecambistas puedan ostentar tal cantidad de dólares en sus transacciones?
El Banco Central de Bolivia (BCB) es el ente oficial encargado de la distribución de la divisa a través del sector bancario, pero los usuarios financieros han reportado obstáculos para acceder a ella, mientras que los librecambistas venden dólares a precios notoriamente más altos que el tipo de cambio oficial, alimentando así un mercado paralelo que genera incertidumbre y desequilibrio en la economía local.

Ante esta problemática, Defensa del Consumidor ha convocado a una reunión interinstitucional de alto nivel que incluirá a la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), el BCB y la Policía Boliviana. El objetivo es establecer estrategias y medidas concretas para controlar la compra y venta de dólares en el sector no regulado de los librecambistas.
Silva ha dejado claro que es imperativo evaluar y reforzar los mecanismos de control existentes en cada entidad involucrada, señalando que la falta de transparencia en la distribución de dólares está afectando gravemente a los sectores comerciales que dependen de esta divisa para sus operaciones.
El llamado a la acción es claro y contundente: es necesario desentrañar las redes clandestinas que abastecen a los librecambistas y tomar medidas firmes para poner fin a estas prácticas ilícitas que socavan la estabilidad financiera del país y afectan a los ciudadanos y empresas que dependen del dólar para sus transacciones comerciales.


