LA PAZ, 23 mar (El Libre Observador) — Bolivia se ha paralizado este sábado 23 de marzo para llevar a cabo el Censo Nacional de Población y Vivienda 2024, un operativo de gran magnitud que involucra a cerca de un millón de personas, entre censistas y operadores de seguridad, en todo el territorio nacional.
Desde tempranas horas, los supervisores del Instituto Nacional de Estadística (INE) se han concentrado en los centros instalados en barrios y centros poblados para revisar las maletas con los materiales que portarán los agentes censales, que en su conjunto alcanzan a 845.000 personas.

Miles de policías han reforzado los controles para garantizar el cumplimiento del auto de buen gobierno, que restringe la circulación vehicular y peatonal durante la jornada censal.
El INE ha recomendado a las familias bolivianas permanecer en sus hogares antes, durante y después del censo.
El presidente Luis Arce ha hecho un llamado a la ciudadanía a recibir «con los brazos abiertos» a los censistas voluntarios y a colaborar con su tarea. «La información que se recogerá es valiosa porque servirá para planificar el futuro de Bolivia», ha destacado el mandatario.

El operativo censal se desarrollará en dos etapas: en el área amanzanada de todo el país se extenderá hasta la medianoche de este sábado, mientras que en el área dispersa se prolongará hasta el lunes 25 de marzo.
Cada voluntario visitará entre 12 y 15 viviendas, por lo que es fundamental la colaboración de la población para que el censo sea un éxito. Se espera que la información recolectada sirva para planificar el desarrollo del país en los próximos años en áreas como educación, salud, vivienda e infraestructura.
Los censistas voluntarios no reciben un salario, sino un estipendio de 40 bolivianos en crédito a su celular.


