LA PAZ, 15 abr (El Libre Observador) – En Bolivia, la sombra de las desapariciones de mujeres jóvenes se cierne sobre la vida de decenas de familias que buscan desesperadamente a sus seres queridos.
Cada día, la cifra de personas desaparecidas aumenta, sembrando angustia y desesperación en hogares que no saben si volverán a ver a sus hijos, madres, padres o hermanas.
Más de la mitad de las personas desaparecidas en La Paz son mujeres, informó el responsable del Observatorio Municipal de Seguridad Ciudadana, Hermógenes Carrillo. Los datos recopilados en los últimos tres años dan cuenta de esta tendencia que alerta a las autoridades.
Ya en 2021, de los 249 casos reportados, el 60% correspondía a mujeres, lo que quiere decir que, de cada 10 desaparecidos, seis son mujeres. El funcionario afirmó que “del total apareció un 24%”.
En el transcurso de 2022, “la mayoría también fueron mujeres”. Se registraron 392 casos, el 57% involucraba a féminas y una gran mayoría, niñas de entre 12 y 17 años.
En tanto que para 2023 se registraron 479 casos y del total, el 58% fueron mujeres.

Odalis Vaquiata: Un misterio en los Yungas
Odalis Vaquiata, una mujer de 28 años y madre de un niño de cuatro años, desapareció el pasado 30 de marzo, dejando un vacío insondable en su hogar. Las últimas pistas la ubican en una posible discusión con su pareja, Joel P., quien ahora se encuentra detenido como principal sospechoso.
Operativos de búsqueda que incluyen rastrillajes a pie, con canes, drones y helicópteros se han desplegado en la zona de los Yungas, donde se presume que podría estar Odalis. La familia y las autoridades no descansan en la búsqueda, aferrándose a la esperanza de encontrarla con vida.
Singry Anabel Paco: Un carnaval que se convirtió en pesadilla
Singry Anabel Paco, una mujer tarijeña de 42 años y madre de una joven con discapacidad intelectual, desapareció el 12 de febrero durante las festividades del Carnaval. Desde entonces, su familia y la Policía no han cesado en su búsqueda, organizando campañas de rastrillaje y difusión de información.
Las últimas imágenes de Singry la muestran junto a su pareja, Marcelo, y una amiga en una discoteca. Sin embargo, el caso dio un giro inesperado cuando Marcelo fue arrestado y acusado de feminicidio. La Fiscalía sostiene que hay indicios que apuntan a que Singry habría sido víctima de un crimen atroz.

Damaris Arias: Un viaje sin retorno
Damaris Arias, una joven médica de 28 años, salió de su casa en Cochabamba el pasado 11 de abril para tomar un transporte público, pero nunca llegó a su destino ni respondió las llamadas de sus familiares. La angustia se apoderó de su hogar al no tener noticias de ella.
La familia de Damaris ha activado todas las alarmas, solicitando ayuda a la ciudadanía e incluso ofreciendo una recompensa por información que conduzca a su paradero. La Policía investiga el caso con urgencia, mientras la esperanza de encontrarla sana y salva se mantiene intacta.
Evelin Ximena Mondaca: Una joven desaparecida en El Alto
Evelin Ximena Mondaca, una joven de 24 años, desapareció el pasado 6 de abril en la ciudad de El Alto. La última vez que fue vista vestía un deportivo azul con el logotipo de su instituto «INCOS» y tenis blancos.
Su familia, desesperada por encontrarla, ha hecho un llamado a las autoridades y a la población para que brinden cualquier información que pueda ayudar a dar con su paradero. La búsqueda continúa incansablemente, con la esperanza de que Evelin regrese a casa.
Las historias de Odalis, Singry, Damaris y Evelin son solo algunos ejemplos de la alarmante ola de desapariciones que azota a Bolivia. Cada caso representa una familia rota, una vida truncada y un grito desesperado por justicia. Las autoridades tienen la responsabilidad de intensificar las investigaciones, proteger a las mujeres y niñas, y garantizar que estos casos no queden en la impunidad.
La sociedad boliviana debe unirse en la búsqueda de estas mujeres y en la lucha contra la violencia que las arrebata de sus hogares y de sus seres queridos. La solidaridad, la empatía y la acción conjunta son esenciales para construir un futuro donde la desaparición no sea una sombra que aceche a las mujeres y a sus familias.

