LA PAZ, 26 abr (El Libre Observador) – En un esfuerzo por esclarecer los hechos, el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) presentó este viernes los resultados de los exámenes toxicológicos realizados a los restos de Juan Carlos Montenegro, exgerente de Recursos Evaporíticos de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), que descartan la presencia de drogas, alcohol o sustancias venenosas en el organismo del exgerente
El director nacional del IDIF, Luis Fernando Alcocer, informó que estos análisis descartan la presencia de drogas, alcohol o sustancias venenosas en el organismo del exgerente.
Sin embargo, Alcocer ha revelado un hallazgo significativo: la presencia de una cardiomegalia, es decir, un agrandamiento del corazón. Este indicio, sumado a la detección de un medicamento para problemas ventriculares que Montenegro consumía, apunta a un posible “bloqueo cardíaco” como causa del deceso.

“Montenegro tenía antecedentes de cuadros patológicos a nivel del corazón. Y él estaba utilizando esa medicación”, precisó el titular del IDIF.
La autopsia médico legal realizada por orden del Ministerio Público también había concluido que la causa de la muerte fue un infarto cardiaco. El fiscal general de Estado, Juan Lanchipa, ha confirmado este dato y ha señalado que la investigación sobre el caso continúa en curso.
La muerte de Montenegro, exgerente de YLB, ha conmocionado al país. Tras el revuelo generado por político de oposición por las investigaciones en curso por presuntas irregularidades en la construcción de piscinas de evaporación en la planta industrial de carbonato de litio, las incógnitas sobre la causa de su deceso han sido objeto de gran atención.
Este deceso se produjo el pasado miércoles 24 de abril, en un contexto complejo marcado por las investigaciones por presuntas irregularidades en la construcción de las piscinas de evaporación. Una auditoría especializada ha estimado que el daño económico al Estado por este caso asciende a más de Bs 425 millones.


