SANTA CRUZ, 8 may (El Libre Observador) — En un suceso trágico y sorprendente que ha conmocionado a la ciudad boliviana de Santa Cruz, cuando Christian Emilio Gossen, conocido como el «falso médico», perdió la vida junto a su pareja, Betsabé Elena Choque, a causa de impactos de bala en el interior de una clínica.
El incidente tuvo lugar durante la noche del martes en circunstancias aún bajo investigación.
Gossen, de 63 años, se encontraba bajo custodia en el penal de Palmasola y había sido trasladado a una clínica privada para recibir tratamiento de hemodiálisis debido a su delicado estado de salud. Fue durante esta visita médica que ocurrieron los acontecimientos trágicos.

El director de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias, manifestó que Gossen solicitó ingresar al baño acompañado de su esposa, donde se escucharon los disparos que acabaron con la vida del «falso médico» y dejaron gravemente herida a su pareja.
Las autoridades han indicado que la investigación se encuentra en curso para esclarecer las circunstancias precisas de lo sucedido en el baño de la clínica y determinar el número de disparos que causaron la muerte de Gossen.
El fiscal Cristian Ortuño confirmó los dos decesos y mencionó que se realizará una autopsia médico legal para determinar la trayectoria de la bala y otras posibles lesiones en los cuerpos de las víctimas.

El pasado delictivo de Gossen ha sido objeto de escrutinio público en los últimos años. Se le acusó de delitos contra la salud y ejercicio ilegal de la profesión médica, además de ser señalado por múltiples víctimas como responsable de intervenciones quirúrgicas fraudulentas y abusos, incluyendo denuncias de violación.
Su captura se dio después de ser confrontado por un concejal cruceño que presentó pruebas contundentes sobre la falsedad de sus títulos universitarios.
Este trágico suceso no solo pone fin a la vida de un individuo con un frondoso pasado delictivo, sino que también destaca la necesidad de una mayor vigilancia y control en el ejercicio de la medicina para proteger a la población de prácticas fraudulentas y peligrosas.

