LA PAZ, 4 jul (El Libre Observador) – Un nuevo frente frío se cierne sobre Bolivia, provocando un descenso brusco de temperaturas y activando la alerta naranja en cuatro regiones del país: Tarija, Beni, Santa Cruz y Chuquisaca. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) prevé que este fenómeno climático se prolongue hasta la próxima semana.
Marisol Portuga, jefa de Pronósticos del Senamhi, explica que este frente frío generará un descenso de entre 6 y 12 grados Celsius en zonas donde habitualmente se registran temperaturas superiores a los 25 grados.

«Estas temperaturas pueden seguir bajando, incluso, superar récords históricos», advierte Portuga. De hecho, el martes pasado se registraron temperaturas bajo cero en varias localidades del occidente boliviano, incluyendo -8.6 grados en El Alto, -18 grados en Uyuni, -9.5 grados en Potosí y -8.2 grados en Oruro.
La experta señala que el descenso brusco se debe al ingreso de una masa de aire seco y frío que afecta a la región andina, parte de los valles y el altiplano de Tarija.
EL INVIERNO SE INTENSIFICA
El ingreso de este frente frío marca un recrudecimiento del invierno en Bolivia, estación que se inició oficialmente a mediados de junio y se extenderá hasta finales de septiembre. Sin embargo, los pronósticos del Senamhi indican que las temperaturas más bajas se registrarán entre mediados de julio y mediados de agosto.

Portuga recomienda a la población tomar precauciones ante las bajas temperaturas, especialmente a los grupos más vulnerables como niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas. Entre las medidas preventivas, se sugiere usar ropa abrigada, consumir alimentos ricos en calorías y evitar la exposición prolongada al frío.
La llegada de este frente frío pone de relieve la importancia de estar preparados para afrontar las inclemencias del invierno. Las autoridades bolivianas instan a la población a mantenerse informada sobre los pronósticos del tiempo y tomar las medidas necesarias para protegerse del frío.


