LA PAZ, 27 sep (El Libre Observador) — A un año para las elecciones generales de 2025 en Bolivia, la carrera política comienza a perfilarse con candidatos que despiertan tanto expectativas como incertidumbre.
El viceministro de Coordinación Gubernamental, Gustavo Torrico, abordó el complejo panorama electoral en una entrevista con el programa «Piedra, Papel y Tinta». Durante el intercambio, se analizaron detalles sobre las principales figuras políticas que podrían disputar el mando del país en los comicios de agosto del próximo año.
El expresidente Evo Morales, figura histórica del Movimiento al Socialismo (MAS), no renuncia a su intención de volver a competir. Aunque la Constitución boliviana y recientes fallos judiciales bloquean su candidatura, Morales sigue insistiendo en ser el candidato presidencial del partido, algo que Torrico relativizó: “Va a insistir, pero no va a ser candidato”, aseguró el viceministro, descartando definitivamente las aspiraciones de Morales en el marco constitucional actual.

El actual presidente Luis Arce, quien ha consolidado su liderazgo al frente del país desde 2020, aún no ha tomado una decisión sobre su reelección. Según Torrico, Arce mantiene el suspenso:
«No tomó la decisión todavía», indicó, dejando abierto el debate sobre su futuro político. La postura de Arce será clave para el MAS, que deberá definir si opta por un nuevo ciclo bajo su mando o si busca otra figura dentro del partido.
Por su parte, Andrónico Rodríguez, presidente del Senado y considerado en algún momento un posible sucesor de Morales, parece perder impulso. Torrico fue tajante: «Ya no le da», sugiriendo que el joven líder cocalero ha quedado relegado en las apuestas internas del MAS.
Mientras tanto, el opositor Carlos Mesa, líder de Comunidad Ciudadana y quien fue el principal rival de Arce en 2020, parece determinado a persistir en su ambición presidencial.

Torrico señaló que Mesa seguirá en la contienda: «Yo creo que sí», afirmó, insinuando que la oposición deberá replantear sus estrategias si quiere enfrentar con éxito al MAS en 2025.
El tablero político se completa con figuras tradicionales como Samuel Doria Medina y Jorge “Tuto” Quiroga. Torrico, sin embargo, se mostró escéptico sobre su relevancia, calificando a estos candidatos como «cuerudos» y miembros de un grupo que, según él, actúa en bloque. «En la última cena deciden que son candidatos», ironizó, aludiendo a la falta de renovación en la oposición tradicional.
Empero, se perfila el gobernador Manfred Reyes Villa que espera ilusionado en conquistar el corazón de los bolivianos para llegar a la presidencia, aunque debe recorrer el largo camino recoger las firmas y tramitar su tienda política ante el Tribunal Supremo Electoral.
Con las elecciones previstas para el 17 de agosto de 2025, el clima político en Bolivia se calienta, mientras las principales figuras evalúan sus opciones y las reglas del juego electoral parecen más inciertas que nunca.
Los bolivianos deberán esperar para conocer si Luis Arce buscará otro mandato, si Evo Morales logrará desafiar los límites constitucionales o si surgirá un nuevo liderazgo en la oposición capaz de consolidar una verdadera alternativa política.


