SANTA CRUZ, 28 jul (El Libre Observador) — En la región de San Javier, en el departamento boliviano de Santa Cruz, el fuego se ha convertido en un enemigo implacable, extendiéndose a lo largo de al menos 10 kilómetros y devastando todo a su paso.
El alcalde de San Javier, Dany Áñez, lanzó un desesperado llamado de auxilio al informar que el incendio no solo está destruyendo propiedades ganaderas, sino que también se aproxima peligrosamente a la comunidad de Las Abras. La urgencia de la situación ha llevado al alcalde a solicitar apoyo inmediato con personal especializado y maquinaria pesada para frenar el avance de las llamas.
San Javier ha estado batallando contra los incendios forestales por más de 40 días. Los esfuerzos incansables de los bomberos municipales, voluntarios y comunarios no han sido suficientes para controlar los múltiples focos de fuego que asolan la región. Este fin de semana, un incendio de gran magnitud se propagó rápidamente a campo abierto, exacerbando la crisis y poniendo en riesgo aún más vidas y propiedades.

El responsable de la Unidad Forestal Municipal de San Javier, Alex Galarza, detalló que actualmente hay cuatro incendios activos. Estos incendios han afectado gravemente potreros en propiedades ganaderas y agrícolas. Los puntos críticos incluyen los predios Natividad, San Pablo, Belizaida – El Carmen y el área protegida Serranía San Lorenzo.
En esta última zona, el fuego ya ha devastado tres predios privados, quemando extensos potreros y acercándose alarmantemente a Las Abras.
La comunidad, junto con los bomberos, enfrenta una lucha desigual contra el fuego. La necesidad de maquinaria pesada, como skidders y orugas, así como cisternas de agua, es apremiante. La capacidad de respuesta local se ha visto desbordada por la magnitud del desastre, y sin el equipo adecuado, el control del incendio parece una tarea titánica.

El impacto económico de estos incendios es significativo. La destrucción de propiedades ganaderas y agrícolas no solo afecta a los dueños de las tierras, sino que también repercute en la economía local, que depende en gran medida de estas actividades. La pérdida de pastizales y recursos naturales tendrá consecuencias a largo plazo, afectando la producción y el sustento de muchas familias.
La respuesta del gobierno y las organizaciones de socorro es crucial en este momento. La llegada de equipos especializados y maquinaria pesada podría marcar la diferencia entre contener el incendio y dejar que siga su devastador curso. La solidaridad y el apoyo a San Javier en esta emergencia son más necesarios que nunca.
Galarza enfatizó que la población de San Javier se encuentra en una situación desesperada, luchando contra un incendio que parece imparable. La comunidad necesita urgentemente ayuda externa para evitar una catástrofe mayor.

