LA PAZ, 25 sep (El Libre Observador) – Tras más de una semana de interrupciones, las empresas de transporte público retomaron este miércoles los viajes hacia Copacabana, uno de los destinos turísticos más importantes de Bolivia.
El bloqueo de caminos impuesto por campesinos de la organización Ponchos Rojos, que afectó gravemente la actividad turística y económica de la región, fue levantado temporalmente, aunque el riesgo de nuevas medidas persiste.
El Sindicato Manco Kapac, que opera en la ruta hacia el lago Titicaca, confirmó que las salidas se reanudaron esta madrugada, con las tarifas inalteradas a Bs 20. «Después de nueve días sin trabajar, estamos volviendo a operar con precauciones, pero las pérdidas para nuestro sector, el turismo y la gente que vive en Copacabana de esta actividad son enormes», comentó un conductor.

Los comerciantes y operadores turísticos de la zona han reportado una fuerte caída en los ingresos debido al cierre total de la vía, que es vital para el flujo de turistas hacia el emblemático destino boliviano.
El bloqueo, liderado por David Mamani, representante de una facción de la Federación de Campesinos Túpac Katari, ingresó en un «cuarto intermedio». Mamani advirtió que esta pausa es temporal y que la protesta podría radicalizarse si el gobierno no atiende sus demandas, que incluyen la renuncia del presidente Luis Arce, críticas a su manejo de la economía, y una disputa interna por el control de la sede de la federación campesina.
Aunque las operaciones de transporte se han normalizado momentáneamente, la incertidumbre sigue latente. Los manifestantes se reunirán este miércoles en El Alto, desde donde planean marchar hacia La Paz para continuar presionando al Gobierno. «Nos reorganizaremos para volver con más fuerza», afirmó Mamani, dejando claro que los campesinos no han abandonado su lucha.

La Policía Boliviana, en coordinación con la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), fue clave en la reapertura de la ruta bloqueada en la provincia Omasuyos. Con maquinaria pesada, los agentes retiraron escombros y promontorios de tierra que durante nueve días obstaculizaron el tránsito hacia Copacabana.
El comandante departamental de la Policía de La Paz, coronel Edgar Cortez, aseguró que se mantendrán operativos para garantizar la circulación, sobre todo en áreas turísticas cercanas al lago Titicaca.
A pesar de la reapertura, la situación continúa siendo tensa. Las demandas políticas y económicas de los Ponchos Rojos, sumadas a la lucha interna por el control de la federación campesina, hacen prever un escenario de posibles nuevas confrontaciones.

Mientras tanto, la cadena turística que depende del acceso fluido a Copacabana sigue en estado de alerta, preocupada por las pérdidas económicas y la posible reanudación de los bloqueos.
El conflicto refleja no solo la complejidad de la política boliviana, sino también la vulnerabilidad de sectores estratégicos como el turismo, que dependen de la estabilidad social y económica para su funcionamiento.
Con el transporte reanudado, los operadores turísticos esperan poder retomar sus actividades con normalidad, aunque el temor a que la situación vuelva a empeorar es palpable entre quienes viven de la afluencia de visitantes al majestuoso lago Titicaca.


