COCHABAMBA, 7 oct (El Libre Observador) — Las Seis Federaciones de Productores del Trópico de Cochabamba han declarado «alerta máxima» en respuesta a la citación judicial emitida contra el expresidente Evo Morales, quien deberá comparecer el próximo jueves en el marco de una investigación por estupro agravado y trata de personas.
La convocatoria ha encendido las alarmas entre los cocaleros del Chapare, quienes ven en este proceso una «persecución política» y no descartan tomar acciones drásticas en defensa de su líder.
En una conferencia de prensa celebrada este lunes, Dieter Mendoza, dirigente de la Federación de Mamoré Bulo Bulo, advirtió que el sector está en emergencia y que las bases del movimiento se preparan para posibles movilizaciones masivas en caso de que la Fiscalía proceda con la aprehensión de Morales.
“Cualquier cosa que pueda pasar en Bolivia es responsabilidad de estos jueces corruptos, fiscales corruptos, gobierno traidor y vocales que se han corrompido con el Gobierno. Lo que va a suceder es grave en Bolivia”, señaló Mendoza, en un tono de claro desafío hacia las autoridades.

El fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, confirmó que la citación de Morales es para el 10 de octubre en la ciudad de Tarija, donde el exmandatario deberá prestar su declaración. El caso gira en torno a una denuncia sobre una relación que Morales habría mantenido con una menor de 15 años, con quien tuvo una hija. También se ha convocado a los padres de la joven, lo que incrementa la tensión en un caso que ha generado controversia tanto dentro como fuera del país.
Para los cocaleros del Trópico, este proceso judicial contra Morales forma parte de un intento deliberado de desarticular el movimiento que él representa. Mendoza aseguró que se han convocado reuniones de emergencia en todo el Chapare para coordinar las acciones a seguir y definir una estrategia de movilización.

“No garantizamos nada a nosotros. (…) Responsabilidad del Gobierno que haya insurgencia, convulsión es responsabilidad de Gobierno”, agregó el dirigente, anticipando un escenario de conflicto social si el caso avanza.
La figura de Evo Morales sigue siendo central en el Trópico de Cochabamba, una región donde ha mantenido un apoyo sólido a lo largo de los años.
Sus seguidores no dudan en catalogar cualquier acción judicial contra él como un ataque directo al movimiento cocalero y al liderazgo que Morales ha ejercido en la región. Este respaldo incondicional subraya la complejidad política del caso, que no solo involucra temas legales, sino también profundas lealtades y tensiones sociales.

