LA PAZ, 28 oct (El Libre Observador) – Un día después de afirmar que utilizó un arma de fuego durante un confuso incidente en Villa Tunari, el expresidente boliviano Evo Morales negó este lunes haber disparado, sumiendo el caso en un nuevo entramado de versiones opuestas.
En su programa radial del domingo, Morales relató que respondió con disparos a la llanta de un vehículo, en lo que describió como un intento de defensa tras una supuesta emboscada. Sin embargo, hoy en redes sociales insistió en que ni él ni su equipo estaban armados, contradiciendo sus propias palabras.
El cambio de versión de Morales ocurre tras las declaraciones del ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, quien lo cuestionó por portar un arma y disparar a las llantas de un vehículo policial.

Del Castillo ironizó sobre la versión de Morales y expresó: “¿Desde cuándo un expresidente recibe entrenamiento para disparar a una llanta en plena persecución?”. Según el ministro, el líder cocalero intenta “victimizarse con una pésima actuación” en un video que denuncia un supuesto intento de magnicidio, el cual Del Castillo considera editado y manipulador.
La situación se complica aún más debido a la falta de pruebas claras en el enfrentamiento ocurrido la madrugada del domingo en un control antidrogas en el Trópico de Cochabamba, una región donde Morales goza de amplia influencia política y social.
Mientras Morales sostiene que fue emboscado, el gobierno asegura que los disparos provinieron desde su vehículo contra agentes policiales que realizaban un operativo rutinario antidroga, que no sabían que en su interior estaba el expresidente.
Morales, quien inicialmente detalló haber disparado al neumático del vehículo que lo perseguía, negó hoy haber llevado armamento, generando dudas sobre su rol y el de su equipo en el suceso.

El suceso ha encendido el debate político en Bolivia, polarizando a la población entre quienes creen en la versión de Morales y quienes la cuestionan.
Del Castillo fue enfático al advertir que nadie que haya disparado a un policía puede quedar impune, reafirmando la decisión del gobierno de avanzar con una denuncia penal contra Morales por intento de asesinato. «Señor Morales, nada ni nadie lo va a salvar de este proceso penal», sentenció Del Castillo, quien enfatizó que el incidente será investigado a fondo.
Mientras tanto, la economía boliviana sigue resintiendo las tensiones políticas internas, ya que estos incidentes afectan la imagen de estabilidad y generan preocupación en los sectores productivos de la región del Chapare, que dependen en gran medida de la paz social para sostener la producción agrícola y cocalera, fuentes importantes de empleo y actividad económica en el área.
Uno de los elementos más controvertidos en el caso es un video publicado por Morales, en el que se ve parte del supuesto ataque. Sin embargo, Del Castillo cuestiona su autenticidad, afirmando que el video está editado “con efectos especiales” y omitió partes cruciales del enfrentamiento. Según el ministro, la grabación es un intento de “borrar las pruebas y desviar la atención”.


