LA PAZ, 5 nov (El Libre Observador) — Bolivia dio un paso significativo para mejorar su posición en el Mercado Común del Sur (Mercosur) con la suscripción de dos nuevos Protocolos Adicionales al Acuerdo de Complementación Económica N° 36 (ACE 36), que mejoran las condiciones de acceso de los productos bolivianos a los países de este organismo de integración regional, informó este martes la Cancillería.
De acuerdo al comunicado de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el marco de la XVI Reunión de la Comisión Administradora del ACE 36, la Cancillería boliviana selló estos acuerdos, que abrirán puertas a productos nacionales en los mercados de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, consolidando así la relación comercial entre Bolivia y el bloque regional.
El ACE 36, firmado en 1996, establece una zona de libre comercio que facilita la entrada de bienes bolivianos en el Mercosur, pero con esta actualización se busca ir más allá, otorgando ventajas clave a sectores nacionales como el agroalimentario, textil y manufacturero.
“Mediante este convenio, Bolivia fortalece sus lazos comerciales con el bloque, permitiendo que alimentos, textiles y manufacturas, tengan un acceso más amplio en estos mercados, mejorando la competitividad de sus productos en el Mercosur”, señala el pronunciamiento de la Cancillería.

A decir del gobierno, la renovación de estos acuerdos llega en un momento estratégico para Bolivia, cuya economía se beneficiará de un acceso más competitivo y dinámico en estos mercados.
El primer protocolo firmado modifica el artículo 7 del Anexo 9 del ACE 36 y está orientado a mejorar la competitividad de los productos bolivianos en la región.
Mediante esta modificación, se flexibilizan las condiciones para la acumulación de origen de materias primas e insumos provenientes de la Comunidad Andina, lo que permitirá a los exportadores nacionales optimizar sus costos de producción y fortalecer su posición en el mercado del Mercosur.
Por otro lado, el segundo protocolo, señala el documento, amplía los beneficios arancelarios hasta el año 2028, extendiendo los incentivos para productos nacionales que utilicen insumos importados bajo el régimen de “drawback” o importación temporal.
Esta medida da mayor estabilidad a los sectores productivos, ofreciendo a las empresas bolivianas un horizonte más amplio para planificar sus exportaciones y adaptarse a las demandas del mercado.
A decir de la Cancillería, con estos protocolos, los países del Mercosur y Bolivia reafirman su compromiso con un desarrollo económico integrado, impulsando oportunidades comerciales en un momento de retos y transformaciones en la región.


