LA PAZ, 5 nov (El Libre Observador) — En un esfuerzo por ampliar la cobertura de seguridad social en Bolivia, la Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo reafirmó este martes que los trabajadores independientes tienen la opción de jubilación con un aporte mínimo mensual de Bs 360.
Este programa, presentado por el gerente de la Gestora, Jaime Durán, busca asegurar que grupos como vivanderos, comerciantes, choferes y otros particulares puedan contar con una pensión en su vejez, ofreciendo una solución accesible para un sector tradicionalmente excluido del sistema formal de pensiones.
El aporte mensual, que representa el 14,42% del salario mínimo nacional de Bs 2.500, permite que los independientes accedan a seis beneficios importantes, entre ellos, una pensión de jubilación, una pensión por invalidez, y pensiones para derechohabientes en caso de fallecimiento.

Con este sistema, si un trabajador independiente realiza aportes durante 10 años y alcanza la edad de jubilación de 58 años, podría recibir una pensión inicial de Bs 720, que aumentará a Bs 1.020 con el beneficio de la Renta Dignidad luego de dos años.
Para quienes deseen recibir un monto mayor, Durán explicó que es posible aumentar su aporte mensual hasta Bs 621 sobre un ingreso de referencia de Bs 4.310, lo cual permitiría alcanzar una pensión de Bs 3.000 al cabo de 23 años de aportes.
En la región, Bolivia se destaca por ofrecer una jubilación temprana, a los 58 años para los varones y a los 55 para mujeres con tres hijos, lo cual requiere al menos 10 años de contribuciones.
Este sistema, que integra un Fondo Solidario y la Renta Dignidad, hace que el país esté a la vanguardia en términos de cobertura y accesibilidad para trabajadores independientes.
Según Durán, la Ley de Pensiones 065 ha fortalecido el Sistema Integral de Pensiones (SIP), permitiendo que Bolivia sea pionera en asegurar una jubilación con condiciones más inclusivas y flexibles en comparación con otros países de la región.

El programa también contempla la atención en salud en las Cajas que existen en el país, junto con un pago de Bs 1.800 en gastos funerarios en caso de fallecimiento del asegurado. Estos beneficios adicionales buscan brindar una red de apoyo integral para el trabajador independiente y su familia, un sector cuya economía tiende a ser más vulnerable ante eventos inesperados.
La medida ha despertado el interés de varios sectores informales, quienes ahora ven en el sistema una oportunidad real de asegurar su retiro y la protección de sus familias sin la necesidad de ingresos formales y elevados. La facilidad de acceso a estos beneficios y la inclusión de prestaciones como la pensión por invalidez representan un avance importante para el trabajador boliviano, lo cual podría marcar una tendencia regional hacia sistemas de pensiones más inclusivos y accesibles.


