LA PAZ, 23 jul (El Libre Observador) — El presidente de Bolivia, Luis Arce, instruyó este martes la aceleración de la producción en el megacampo de gas Mayaya X1, ubicado en el norte del departamento de La Paz (oeste) y proceder de forma inmediata a la perforación de tres nuevos pozos gasíferos por la zona.
Durante una inspección realizada esta jornada, Arce confirmó el hallazgo de 1,7 trillones de pies cúbicos (TCF) de gas natural y reveló los planes para perforar nuevos pozos en la nueva megacuenca descubierta recientemente.
“Instruirle al presidente de YPFB (Armin Dorgathen), continuar con la perforación de tres pozos más acá que van a garantizar la producción. Hay que acelerar porque estamos contra el tiempo, porque el pueblo necesita, porque significa más divisas para el país”, manifestó Arce.
Arce exhortó al Directorio de YPFB a aprobar rápidamente la perforación de los tres nuevos pozos, enfatizando la necesidad urgente de avanzar.

El área de Mayaya, según el anuncio de YPFB, contiene cinco estructuras con un potencial total de 7 TCF en la nueva megacuenca subandina. Este descubrimiento marca el inicio de una segunda era de producción de hidrocarburos en Bolivia, destacaron las autoridades.
Hasta diciembre de 2018, Bolivia contaba con 8,95 TCF, destinados en su gran mayoría a Brasil y Argentina, de acuerdo a datos de YPFB. Las exportaciones de gas fueron la principal fuente de ingresos de Bolivia hasta el año 2021, cuando fueron reemplazadas por las exportaciones de minerales.
Arce exhortó al Directorio de YPFB a aprobar rápidamente la perforación de los tres nuevos pozos, enfatizando la necesidad urgente de avanzar.
“Es importante la zona por los hallazgos que representa. El gobierno tiene un plan para el desarrollo y la estabilidad económica del país. Este pozo nos da mucha esperanza. Estamos corrigiendo los errores del pasado y YPFB ha invertido bastantes recursos”, subrayó Arce, destacando el papel crucial de la exploración petrolera en el plan de desarrollo nacional.

El presidente también criticó la gestión anterior por la dependencia excesiva de la importación de diésel y gasolina, una situación que, según él, ha obligado al gobierno a subvencionar estos combustibles para mantener la estabilidad.
“La peor herencia que recibimos es una mala gestión que dejó esta dependencia. Ahora nos proponemos corregir este tema y apuntar a una industrialización”, aseveró Arce, comprometiéndose a enmendar los errores del pasado.
Además, Arce criticó a los legisladores opositores y a los asambleístas “evistas” seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019) por bloquear créditos internacionales de cerca de 1.000 millones de dólares en la Asamblea Legislativa, obstaculizando así el progreso económico del país.
“Es tiempo de trabajar juntos por el bien de Bolivia y dejar de lado las diferencias políticas que perjudican a nuestro pueblo”, reafirmó.
Arce apuesta que la aceleración de la producción en el megacampo gasífero de Mayaya promete diversificar los ingresos de Bolivia y reducir la dependencia de las importaciones de combustibles, allanando el camino hacia una mayor estabilidad económica y el desarrollo industrial.


