LA PAZ, 8 abr (El Libre Observador) – El presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora, rechazó este lunes las afirmaciones de que el país se encuentra en crisis económica. En un discurso pronunciado durante la inauguración de un nuevo edificio del Banco de Desarrollo Productivo (BDP), Arce enfatizó que Bolivia «continúa avanzando» a pesar del complejo contexto internacional y los desafíos internos.
Arce mencionó que algunos opinadores han pronosticado que Bolivia nunca superará la crisis económica y la pobreza.
Sin embargo, el presidente refutó estas afirmaciones, citando la baja inflación del país y el crecimiento sostenido del BDP como evidencia de que la economía boliviana está en buen camino.
«Bolivia tiene la segunda inflación más baja en toda la región», señaló Arce, comparando la tasa de inflación del país con la de otros países de Sudamérica. Según el gobierno, la inflación acumulada en Bolivia durante el primer trimestre de este año fue del 0,74%, una de las más bajas de la región.
El presidente también criticó a la oposición y a los legisladores seguidores del expresidente Evo Morales por obstaculizar la aprobación de proyectos de ley en la Asamblea Legislativa, especialmente aquellos destinados a créditos.

Arce denunció un «boicot» interno por parte de estos grupos, que según él busca frenar el desarrollo del país.
Arce resaltó la capacidad productiva de varios sectores clave de la economía boliviana, como el sector agropecuario, el sector industrial y el sector de hidrocarburos.
El presidente también mencionó la importancia del BDP en el desarrollo del país, ya que proporciona créditos a diversos sectores productivos con intereses más bajos que la banca convencional.
Las declaraciones de Arce se producen en un contexto de debate sobre la situación económica de Bolivia. Algunos sectores de la oposición han criticado la gestión del gobierno, argumentando que el país se encuentra en una crisis económica y social. Sin embargo, el gobierno ha defendido su gestión, destacando el crecimiento económico del país y la estabilidad de precios.
El futuro de la economía boliviana dependerá de la capacidad del gobierno para enfrentar los desafíos internos y externos. El gobierno deberá trabajar para reducir la pobreza, mejorar la calidad de vida de la población y diversificar la economía. Además, el gobierno deberá buscar formas de mejorar la relación con la oposición y lograr un mayor consenso en la Asamblea Legislativa.


