LA PAZ, 20 sep (El Libre Observador) – La Cámara de Diputados de Bolivia ha dado un giro importante este viernes a la polémica Ley de Pensiones, anulando la controvertida disposición de la «jubilación forzosa» a los 65 años.
Esta decisión, fruto de arduas negociaciones entre el gobierno, sindicatos y el Colegio Médico, representa un triunfo para los trabajadores bolivianos.
La aprobación del Proyecto de Ley 035, con las modificaciones acordadas, ha generado un profundo alivio en el sector salud, que había amenazado con un paro nacional ante la imposición de esta medida.

Los médicos argumentaban que la jubilación forzosa, sujeta a un examen médico, era una forma encubierta de despido y afectaba su derecho a trabajar mientras estuvieran en condiciones de hacerlo.
Más allá de la anulación de la jubilación forzosa, la nueva ley trae consigo mejoras significativas para los jubilados, como un aumento de hasta Bs 1.000 en las pensiones más bajas. Este incremento, junto con la eliminación de la polémica disposición, demuestra el compromiso del gobierno de mejorar las condiciones de vida de los adultos mayores.
Los acuerdos alcanzados entre las diferentes fuerzas políticas y sociales son un ejemplo de cómo el diálogo y la concertación pueden superar los conflictos y construir consensos en beneficio de la población.

La flexibilidad mostrada por el gobierno al aceptar las demandas de los sindicatos y el Colegio Médico es un signo positivo para la democracia boliviana.
Sin embargo, queda pendiente la aprobación de la ley en el Senado. Se espera que los senadores respeten los acuerdos alcanzados en la Cámara de Diputados y sancionen la ley en los próximos días.


