LA PAZ, 30 ene (El Libre Observador) — La economía boliviana cerró 2025 con un déficit comercial de 327,5 millones de dólares, un resultado que confirma las tensiones estructurales del país para sostener su equilibrio externo, pese a una mejora visible en los últimos meses del año. Los datos, publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), muestran un escenario menos adverso que el de 2024, aunque todavía lejos de una recuperación sólida.
Según el informe oficial, Bolivia exportó en 2025 un total de 9.701,2 millones de dólares, mientras que las importaciones alcanzaron los 10.028 millones. La diferencia negativa contrasta con el déficit de 845,3 millones registrado el año anterior, una brecha que se ha reducido, pero que sigue reflejando la dificultad del país para generar suficientes divisas en un contexto de presiones internas y externas.
El dato más alentador llegó en diciembre. Ese mes, la balanza comercial arrojó un superávit de 159 millones de dólares, el más alto desde 2024, impulsado por el repunte de las exportaciones y una contracción de las compras externas. En noviembre, Bolivia ya había registrado un saldo positivo de 57,1 millones, consolidando una tendencia de ajuste hacia el cierre del año.
El economista Hugo Gutiérrez Porro explicó que el déficit anual era previsible por el elevado costo de las subvenciones a los combustibles y los alimentos, y la caía considerables de la venta de gas natural.
El informe del INE detalla que en diciembre las exportaciones alcanzaron 1.018 millones de dólares, un incremento del 4% respecto a noviembre.

El crecimiento estuvo liderado por la industria manufacturera, cuyas ventas externas subieron un 13%, y por el sector minero, beneficiado por el alza de los precios internacionales. Las exportaciones de oro metálico crecieron un 28% y las de plata un 70%, mientras que los productos derivados de la soya aumentaron un 3%.
En paralelo, las importaciones se redujeron un 9% en el último mes del año, hasta los 858 millones de dólares, principalmente por la menor compra de materias primas y productos intermedios. Esta combinación permitió cerrar diciembre con cifras positivas, aunque insuficientes para compensar el saldo negativo acumulado durante el resto del año.
Para los analistas, el debate de fondo sigue siendo el modelo económico. Gutiérrez señaló que la eliminación gradual de la subvención a los combustibles —que supone un costo anual estimado de al menos 2.500 millones de dólares— podría contribuir a estabilizar la balanza comercial, reducir el contrabando y aliviar la presión sobre las reservas internacionales.

