LA PAZ, 9 abr (El Libre Observador) – La muerte de cuatro choferes bolivianos en Paraguay, mientras esperaban cargar combustible para YPFB, ha desatado una controversia sobre las responsabilidades en este drama. En tanto, se informó que en las últimas horas comenzaron a cargar combustible las primeras 50 cisternas de las 500 paralizadas en el vecino país.
El presidente de YPFB, Armin Dorgathen, deslindó la responsabilidad de la empresa estatal, alegando que «es un problema entre privados, no tienen por qué acusar a YPFB de la situación. Nosotros tercerizamos el servicio. Y entonces ellos son los que contratan a los choferes”, explicó.
Las empresas dueñas de las cisternas, por su parte, esperan soluciones urgentes, luego de estar paralizados más de 20 días a la espera de cargar diésel.

Insistió en que YPFB no tiene responsabilidad en la muerte de los choferes, ya que la empresa solo contrata a las dueñas de las cisternas, no a los conductores.
Sin embargo, los transportistas y algunos sectores de la sociedad civil critican la postura de YPFB, alegando que la empresa estatal tiene la obligación de velar por la seguridad de quienes transportan su combustible.
Los transportistas bolivianos, que se declararon en emergencia, denuncian que sus compañeros fallecieron a causa del estrés y las precarias condiciones de trabajo: largas esperas, calor extremo y falta de asistencia.
Los cuatro choferes fallecidos, con edades entre 33 y 58 años, tenían familias que dependían de su trabajo. Uno de ellos, incluso, dejó a dos hijos huérfanos.
Las causas de las muertes aún no se han esclarecido, pero se presume que podrían estar relacionadas con infartos o descompensaciones provocadas por el calor y la tensión.

Un sistema que falla
Las cisternas bolivianas llevan más de 20 días varadas en Paraguay, a la espera de cargar combustible. La demora se debe a una serie de factores, entre ellos la falta de coordinación entre YPFB y las empresas privadas, la burocracia y la alta demanda de combustible en el vecino país.
Esta situación ha generado un clima de incertidumbre y zozobra entre los transportistas, quienes se sienten desamparados y sin respuestas por parte de las autoridades.
Las familias de los choferes fallecidos exigen justicia y una investigación exhaustiva para determinar las causas de las muertes.
Mientras tanto, el drama de las cisternas varadas en Paraguay continúa sin una solución clara a la vista.

