LA PAZ, 28 ene (El Libre Observador) — En un auditorio del Foro Económico de la CAF, en Panamá, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, formuló una propuesta que apunta al corazón de las tensiones y oportunidades históricas de Sudamérica: ofrecer a Chile el territorio boliviano como vía de conexión logística y comercial con Brasil, el mayor mercado del continente.
La idea, presentada con un lenguaje deliberadamente pragmático, se apoya en la posición geográfica de Bolivia, enclavada en el centro de Sudamérica y fronteriza con cinco países. “Bolivia tiene más puertos que Chile y Brasil”, afirmó el mandatario, aclarando que no se refería a salidas marítimas, sino a sus fronteras, concebidas como nodos de integración y no como líneas de separación.
En su intervención, Paz Pereira ofreció explícitamente a Chile esos “puertos territoriales” para acceder al “mar enorme del continente”, en alusión a Brasil, mediante corredores terrestres y la hidrovía que conecta a Bolivia con Paraguay, Argentina, Uruguay y el propio Brasil. El planteamiento busca reconfigurar las rutas del comercio regional en un contexto de desaceleración global y creciente competencia por los mercados.

La propuesta adquiere una carga simbólica particular por la historia bilateral entre Bolivia y Chile, marcada por la pérdida del acceso soberano al mar boliviano tras la Guerra del Pacífico. Sin mencionarlo de forma directa, el presidente boliviano sugirió un cambio de enfoque: menos discurso ideológico y más cooperación funcional. “La ideología no da de comer; lo hace el trabajo”, sostuvo ante líderes políticos y empresariales de la región.
Paz Pereira defendió que el desarrollo de Bolivia está intrínsecamente ligado al de sus vecinos y que ninguna estrategia nacional es viable si se construye a espaldas del entorno regional. “A Bolivia solo le puede ir bien si a sus vecinos también les va bien”, afirmó, en una apelación a la complementariedad económica como base de la estabilidad política.
El mandatario también criticó la demagogia y la desinformación que, a su juicio, han lastrado durante décadas los proyectos de integración sudamericanos. Frente a ello, propuso una agenda basada en la confianza, la verdad y la toma de decisiones compartidas, con énfasis en infraestructura, comercio y movilidad humana.
El Foro Económico de la CAF reúne en Panamá a varios jefes de Estado y altos representantes de América Latina y el Caribe, en un momento en que la región busca redefinir su papel en un sistema internacional fragmentado. En ese escenario, la oferta boliviana a Chile no solo apunta a la logística, sino que sugiere un intento de reposicionar a Bolivia como articulador regional y actor clave entre el Atlántico y el Pacífico.

