LA PAZ, 8 oct (El Libre Observador) — En medio de las crecientes tensiones políticas que enfrentan al gobierno de Luis Arce y su principal opositor el expresidente Evo Morales, el bloque evista lanzó este martes do una contraofensiva, cuando el diputado, Héctor Arce, presentó en conferencia de prensa a Jessica Villarroel, una joven de 24 años que asegura haber mantenido un romance con el mandatario a cambio de ofrecimientos en cargos públicos.
Villarroel, quien ha mostrado un fuerte apoyo al expresidente y aparece en varias fotos con Evo Morales, con el diputado Arce y exministros evistas en redes sociales, también afirmó que el mandatario Arce le ofreció cargos públicos, incluyendo puestos en embajadas, durante su presunta relación.

La joven, que también participó en la Marcha para Salvar Bolivia de Caracollo a La Paz liderado por Morales, indicó que, tras haber entregado su solicitud para postular a un cargo en el gobierno, Arce la contactó directamente.
Según su relato, el presidente le ofreció el Viceministerio de Deportes después de un encuentro en la Casa Grande del Pueblo, un episodio que describió como el inicio de su relación. “Me mandó a recoger en vehículos oficiales, me recibió con vinos y me dijo: ‘Tú ya eres viceministra, es hora de festejar’”, afirmó Villarroel, añadiendo que tiene videos que probarían su versión.
El relato de Villarroel ha causado otro escándalo político en el país. Detalló que el romance duró casi medio año, con encuentros regulares en La Paz y Santa Cruz, algunos en el Hotel Radisson.
Según la joven, en uno de esos encuentros, le comunicó al presidente que estaba embarazada, pero Arce reaccionó diciéndole que no podía tener el hijo. Días después, Villarroel sufrió un accidente en moto que, según sus declaraciones, fue provocado por una vagoneta sin placas, lo que resultó en la pérdida del embarazo.

La denuncia de Villarroel no solo implica al presidente en una relación extramarital, sino también en una serie de presuntos delitos graves. El diputado Héctor Arce, quien presentó el caso ante los medios, anunció que se iniciará un proceso penal contra el mandatario. Los cargos incluirían abuso de autoridad, uso indebido de bienes y servicios públicos, extorsión, acoso sexual, cohecho pasivo propio y trata de personas.
El escándalo político ha añadido una nueva capa de complejidad a las tensiones internas dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS), donde las facciones pro-Morales y pro-Arce ya estaban enfrentadas por el control del partido y la dirección política del país. La ofensiva evista contra Arce busca no solo debilitar la posición del presidente dentro del MAS, sino también exponerlo ante la opinión pública.

En un contexto de creciente inestabilidad, este escándalo amenaza con impactar aún más la confianza en el gobierno de Arce, que ya enfrenta críticas por la crisis económica del país. Bolivia atraviesa dificultades económicas, con una inflación que ha empezado a acelerar y una creciente escasez de divisas, lo que ha generado malestar social y protestas.
Las acusaciones contra Arce no solo socavan su imagen pública, sino que podrían tener consecuencias graves en términos de gobernabilidad y estabilidad económica.
Mientras tanto, el gobierno de Luis Arce no ha emitido una respuesta oficial sobre las acusaciones. La denuncia penal perfila abrir un nuevo capítulo en la ya compleja dinámica política de Bolivia, con implicaciones tanto para la estabilidad interna como para las relaciones diplomáticas y económicas del país.


