LA PAZ, 8 dic (El Libre Observador) – En una medida pionera y en aras de promover la transparencia y erradicar prácticas corruptas, el Gobierno de Bolivia ha puesto este viernes en funcionamiento la línea “Bolivia Transparente” a través de los canales de mensajería instantánea WhatsApp y Telegram.
Esta iniciativa busca convertirse en una herramienta eficaz para que los ciudadanos bolivianos residentes en el extranjero puedan reportar hechos de corrupción, maltrato, cobros excesivos o servicios deficientes en embajadas y consulados.
La viceministra de Transparencia Institucional y Lucha Contra la Corrupción, Susana Ríos, fue la encargada de presentar este servicio, resaltando su importancia en la expansión de la transparencia más allá de las fronteras nacionales.
Enfatizó que esta plataforma es accesible mediante el número +591 72075591 y garantiza la confidencialidad de las denuncias recibidas.
La habilitación de esta línea de denuncia responde a la firme voluntad del presidente Luis Arce de combatir la corrupción en todos los niveles del Estado. Ríos subrayó la relevancia de que los ciudadanos bolivianos en el exterior dispongan de un canal directo para informar y hacer seguimiento a cualquier irregularidad en las instituciones diplomáticas.

Haciendo hincapié en la eficacia del canal de denuncias en el país, la viceministra reconoció la importancia de brindar la misma oportunidad a los compatriotas en el extranjero, permitiéndoles hacer valer sus derechos y exponer cualquier anomalía detectada en las representaciones diplomáticas.
El servicio “Bolivia Transparente” representa un paso significativo hacia una gestión más transparente y responsable en la administración de las embajadas y consulados bolivianos en el exterior.
Se espera que esta herramienta no solo proporcione una vía para denunciar irregularidades, sino también fomente una cultura de rendición de cuentas y eficiencia en el servicio público. Esta iniciativa, según la viceministra, demuestra el compromiso del Gobierno boliviano por mantener altos estándares de integridad y transparencia en sus instituciones, tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales, consolidando así un mecanismo novedoso y directo para combatir la corrupción y garantizar la calidad en la prestación en el servicio exterior.


