LA PAZ, 5 feb (El Libre Observador) — La crisis por la distribución de gasolina de mala calidad ha abierto un nuevo frente de tensión entre el Gobierno boliviano y el movimiento sindical. La Central Obrera Boliviana (COB), principal organización de trabajadores del país, exigió este jueves el resarcimiento inmediato de los daños provocados a miles de vehículos y lanzó una dura crítica contra el presidente Rodrigo Paz Pereira, a quien reprochó priorizar actividades festivas de los “compadres”, mientras el conflicto se profundiza en calles y carreteras.
En un pronunciamiento difundido en La Paz, la COB denunció que la mala calidad del combustible —un problema que, según el ente sindical, ya fue admitido por las propias autoridades— ha generado pérdidas económicas, paralización de actividades y gastos elevados en reparaciones, afectando directamente al ingreso diario de los trabajadores. Para la Central Obrera, las explicaciones oficiales no han ido acompañadas de soluciones concretas.
El documento cuestiona además el relato gubernamental que atribuye la crisis a herencias de administraciones anteriores. “Ese argumento ya no es creíble”, sostiene la COB, que recuerda que el actual Ejecutivo asumió funciones el 8 de noviembre de 2025 y tuvo tres meses para prevenir o corregir la situación. El conflicto, subraya, estalló bajo la actual administración y debe ser resuelto por ella.

La crítica sindical se endureció al señalar la ausencia simbólica del presidente en el manejo de la crisis. La COB reprochó que Paz haya participado en celebraciones del Jueves de Compadres en Tarija mientras persisten los problemas en los surtidores. “El país no se gobierna desde las fiestas”, señala el texto, que reclama liderazgo, urgencia y decisiones políticas claras.
La tensión se trasladó este jueves a las calles de La Paz, donde choferes afiliados al transporte público bloquearon el centro de la ciudad, en inmediaciones de la avenida Mariscal Santa Cruz. Las protestas obligaron a cientos de personas a caminar apresuradamente para llegar a sus trabajos o llevar a sus hijos a la escuela, una imagen que refleja el impacto cotidiano del conflicto.
“Estamos solicitando el resarcimiento inmediato por los daños y perjuicios que han sufrido nuestros compañeros”, afirmó el dirigente Limbert Tancara, quien advirtió que las denuncias siguen aumentando y que el problema no se limita a La Paz. Según indicó, organizaciones de Cochabamba, Santa Cruz y Oruro ya reportan casos similares.
Otro dirigente, Santos Escalante, aseguró que solo en La Paz hay más de 400 vehículos afectados y lamentó que, pese a las movilizaciones, la calidad del combustible no haya mejorado. “Esto se está radicalizando más. Hasta hoy seguimos recibiendo gasolina de mala calidad”, afirmó.
La COB cerró su pronunciamiento con una advertencia política: sin resarcimiento, sanciones a los responsables y controles efectivos, las movilizaciones podrían escalar. “El país no vive de palabras”, señaló la organización, “vive del trabajo diario que hoy está siendo perjudicado”.

