LA PAZ, 2 mar (El Libre Observador) — El accidente aéreo que conmocionó a Bolivia dejó una estela de tragedia que se extendió más allá del impacto del avión. La Policía informó este lunes de la aprehensión de 49 personas por robo agravado, lesiones y daños a bienes del Estado, tras los disturbios registrados en las inmediaciones del siniestro ocurrido el viernes en la ciudad de El Alto.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz precisó que los detenidos fueron capturados poco después del accidente del avión Hércules, cuando se produjeron incidentes violentos alrededor de la zona acordonada. “Hay 49 aprehendidos cuyas audiencias se encuentran en proceso y programadas para el resto del día”, informó su director departamental, Henry Pinto, al confirmar que los casos ya ingresaron a la vía judicial.
Según las investigaciones preliminares, los implicados intentaron sustraer el dinero que transportaba la aeronave siniestrada y agredieron a funcionarios policiales, personal militar y equipos de emergencia que resguardaban el lugar. Las escenas de caos, registradas por vecinos y difundidas en redes sociales, mostraron enfrentamientos, daños a vehículos oficiales y ataques contra ambulancias, en un contexto de alta tensión social.

Las autoridades sostienen que los delitos imputados incluyen robo agravado, lesiones y deterioro o destrucción de bienes del Estado, figuras penales que podrían derivar en detenciones preventivas mientras avanzan las audiencias cautelares. La FELCC no descarta nuevas aprehensiones conforme se revisan imágenes, testimonios y reportes forenses.
El episodio ha puesto en evidencia la fragilidad del orden público en escenarios de emergencia y ha obligado a reforzar los protocolos de seguridad en zonas de desastre. Mientras continúan las investigaciones sobre las causas del accidente del avión Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana, el Gobierno enfrenta ahora otro frente: contener la deriva delictiva que emergió en medio del duelo y garantizar que los responsables rindan cuentas ante la justicia.

