EL ALTO, 19 mar (El Libre Observador) – La ciudad de El Alto amaneció este miércoles en medio del caos. Conductores del transporte público iniciaron un paro indefinido en protesta por la escasez de combustible, bloqueando rutas troncales que conectan a la ciudad de La paz con los otros departamentos bolivianos.
El impacto fue inmediato: miles de ciudadanos se vieron obligados a caminar largos trayectos para llegar a sus destinos, mientras que las estaciones del teleférico colapsaron ante la avalancha de usuarios para trasladarse a sus fuentes de trabajo y otras actividades.
El dirigente de los transportistas, Richard Martínez, calificó la medida como “contundente” y denunció que la crisis del combustible mantiene a los conductores en una situación desesperada. Empero, reconoció que también se perjudican porque no podrán llevar “el pan del día” a sus hogares.

“No podemos trabajar, tenemos deudas bancarias y las promesas del Gobierno son solo ‘parchecitos’”, declaró en entrevista con la prensa.
Mientras los bloqueos continúan, las líneas Morada, Rojo y Amarillo del teleférico, que conecta El Alto con la ciudad de La Paz, son las más afectadas. Pasajeros reportaron filas de más de una hora para abordar las cabinas, mientras la demanda sobrepasa la capacidad operativa del sistema.
Pese a la tensión, la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aseguró que la distribución de gasolina ha sido normalizada, tal cual se mostraba en algunas estaciones de servicio donde las filas se redujeron considerablemente este martes.

En un comunicado, la estatal petrolera informó que los despachos de combustible se incrementaron al 100%, con personal operando en turnos continuos para abastecer la región.
Según Álvaro Tumiri, gerente de comercialización de YPFB, 80 cisternas con combustible ya se despacharon a las ciudades de La Paz y El Alto y otra cantidad a las provincias, por lo que llamó a los transportistas a levantar las protestas.
“En las últimas horas destinamos 80 cisternas para abastecer el 100% del requerimiento de combustibles en La Paz, El Alto y provincias, son volúmenes que van a llegar al 100% de la programación de la demanda, por lo que estimamos en los próximos días las filas reducirán en las estaciones de servicio”, aseguró.
Sin embargo, los bloqueos persisten y los transportistas mantienen su postura firme. La incertidumbre crece entre los alteños, quienes ven con preocupación cómo el conflicto amenaza con extenderse, profundizando la crisis del transporte y la movilidad en varias regiones bolivianas.



