LA PAZ, 17 abr (El Libre Observador) — El Banco Central de Bolivia (BCB) proyectó este jueves un 2025 marcado por importantes desafíos económicos y delineó una estrategia centrada en preservar la estabilidad y soberanía monetaria, fortalecer las reservas internacionales netas (RIN), contener la inflación y apoyar el desarrollo económico.
Durante la presentación de su Rendición Pública de Cuentas Inicial, en un acto encabezado por su presidente, Edwin Rojas Ulo, reconoció que el 2024 fue un año particularmente adverso.
Apuntó a las sequías prolongadas, incendios forestales, el bloqueo político a los créditos externos en la Asamblea Legislativa y una creciente conflictividad social impactaron de forma directa en la actividad económica nacional.
A nivel internacional, según el BCB, la alta inflación en países vecinos incentivó la demanda de productos bolivianos, tensionando la oferta interna. Simultáneamente, el incremento en las tasas de interés globales elevó el costo del servicio de la deuda externa, mientras los conflictos geopolíticos continuaron presionando al alza los precios de insumos estratégicos.
“Persisten riesgos importantes vinculados a la no aprobación de créditos externos, conflictos sociales prolongados relacionados con el proceso electoral y una caída sostenida en la producción de hidrocarburos, resultado de la limitada inversión en exploración”, advirtió Rojas.
El panorama para 2025 no se muestra menos complejo. El titular del ente emisor destacó que el país ha enfrentado recientemente las inundaciones más intensas en más de cuatro décadas, situación que obligó al Gobierno a declarar emergencia nacional.

A ello se suman los efectos del proteccionismo económico promovido por Estados Unidos con la elevación de aranceles, el estancamiento legislativo a los créditos externos y la baja producción de hidrocarburos.
Frente a este escenario, el BCB estableció cuatro ejes estratégicos para la gestión 2025: Preservar la soberanía monetaria; contener la inflación; fortalecer las Reservas Internacionales Netas (RIN), mediante la compra y refinación de oro.
Además, el respaldo al desarrollo económico y social a través del financiamiento a Empresas Públicas Nacionales Estratégicas y otras entidades del sector público.
En la rendición de cuentas, el BCB anunció la continuación del proceso de modernización del sistema nacional de pagos, una prioridad para mejorar la eficiencia de las transacciones financieras.
En el ámbito académico y cultural, el BCB confirmó su participación en eventos como la XVIII Jornada Monetaria, el Encuentro de Economistas de Bolivia y el Diplomado en Banca Central.
En el marco de las celebraciones por el Bicentenario de la independencia, el Ente Emisor anunció el lanzamiento de nuevos billetes y monedas, la publicación de un libro sobre historia económica y monetaria, y la revitalización del Museo Numismático.
La rendición de cuentas contó con la presencia de autoridades del Órgano Ejecutivo, legisladores, representantes del sistema financiero y organizaciones sociales. Con un tono firme pero moderado, el BCB reiteró su compromiso con la estabilidad macroeconómica y la transparencia institucional, en un año decisivo para el rumbo financiero del país.


