LA PAZ, 30 abr (El Libre Observador). La Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), una de las casas de estudios más prestigiosas de Bolivia, enfrenta un escándalo institucional tras la aprehensión del decano de su Facultad de Ciencias Sociales, Edgar Pomar.
El académico es investigado por el presunto desvío de 394.500 bolivianos provenientes del Plan Excepcional de Titulación para Antiguos Egresados No Graduados (PETAENG), correspondiente a la carrera de Comunicación Social.
La denuncia, interpuesta por el jefe de Transparencia de la UMSA, Franz Laura, también alcanza a Dagner Mercado del Castillo, exfuncionaria administrativa del plan, quien habría entregado al decano sumas considerables de dinero en efectivo, en varias ocasiones y bajo circunstancias irregulares.
Según un informe interno, Mercado declaró haber realizado tres entregas sucesivas: Bs 283.500 por pagos realizados en 2023, Bs 42.000 por inscripciones extemporáneas y Bs 69.000 más correspondientes a la convocatoria de 2024.
Los fondos, destinados a cubrir trámites de titulación de cientos de egresados, eran recaudados directamente en oficinas del PETAENG y —según testigos— entregados “a puerta cerrada” a Pomar, quien aseguraba que él mismo gestionaría los depósitos. El procedimiento contravenía las normativas administrativas, al evitar los canales oficiales de la universidad.

Las irregularidades salieron a la luz luego de que varios egresados denunciaron haber cancelado montos de hasta Bs 14.000 sin recibir a cambio la asignación de tutores ni avances en sus procesos de titulación. Las quejas revelaron un patrón: pagos realizados en efectivo, depósitos informales mediante códigos QR personales y ausencia de respaldo contable institucional.
“Varias víctimas nos informaron que realizaban los pagos en presencia del decano Pomar. Él tenía conocimiento y participación directa en estas transacciones”, afirmó Franz Laura en declaraciones públicas.
Además, se identificó una resolución administrativa anterior, supuestamente irregular, que permitía la entrega directa del dinero a la oficina del programa, sin mecanismos de fiscalización.
La Fiscalía ya formalizó la acusación contra Pomar por los delitos de malversación, peculado, conducta antieconómica y falsedad ideológica. El decano y la exfuncionaria no se presentaron a declarar la semana pasada, lo que precipitó su aprehensión. Se espera que en las próximas horas comparezcan ante un juez, quien definirá si enfrentarán el proceso en libertad o con detención preventiva.
Mientras tanto, la UMSA ha iniciado una auditoría interna y se prevé la revisión estructural de todos los programas de titulación extraordinaria, cuya gestión ha quedado en entredicho tras este escándalo que golpea el corazón mismo de la educación pública boliviana.


