LA PAZ, 9 may (El Libre Observador) — En un esfuerzo por fortalecer la seguridad ciudadana y combatir la impunidad, el gobierno boliviano presentó este jueves un anteproyecto de ley denominado «Lo ajeno no se toca».
La iniciativa busca endurecer las penas contra los delitos de robo y hurto flagrante, estableciendo siete años de cárcel sin derecho a indulto en un proceso sumarísimo.
El presidente boliviano, Luis Arce, afirmó que la norma busca dar respuesta a los reclamos de la población sobre la inseguridad y las denuncias por robo que ha recibido la Policía Boliviana.
De acuerdo con datos oficiales, en 2023 se registraron 21.330 casos de este tipo de delitos, de los cuales solo 2.931 personas fueron aprehendidas y sancionadas con detención preventiva. Sin embargo, el 82% de estos individuos fueron liberados por la Justicia.

«De nada sirve el trabajo de la Policía Boliviana si meses más tarde los delincuentes nuevamente recobran su libertad», señaló el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo. «Eso significa que el ordenamiento jurídico nacional vigente ya no está funcionando y hay que adecuarlo a nuestra realidad».
La ley «Lo ajeno no se toca» introduce un nuevo tipo penal denominado «apoderamiento flagrante de la cosa ajena», que castiga con siete años de cárcel a quienes sean encontrados en flagrancia cometiendo un robo o hurto. La pena se agrava a nueve años en caso de reincidencia.

Además, la norma establece un procedimiento sumarísimo que permite a las autoridades judiciales sentenciar a los delincuentes en un plazo de 24 horas. Esto se logra eliminando la etapa de imputación y pasando directamente a la acusación penal.
El gobierno boliviano confía en que la aprobación de esta ley permitirá reducir los índices de delincuencia y mejorar la percepción de seguridad de la población.
La iniciativa ha sido recibida con beneplácito por diversos sectores de la sociedad, quienes esperan que su implementación contribuya a un país más seguro y justo.

