LA PAZ, 24 feb (El Libre Observador) – En un firme pronunciamiento ante la comunidad internacional, el presidente de Bolivia, Luis Arce, condenó este lunes la retórica antiinmigrante y las políticas de criminalización que, a su juicio, vulneran los derechos humanos de los migrantes.
Su declaración se produjo en el marco de la 58° Sesión del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, donde el presidente boliviano participó virtualmente desde La Paz y transmitido por los medios estatales y las redes sociales, reafirmó su postura en defensa de los derechos fundamentales de las poblaciones desplazadas.
“No podemos dejar de mencionar nuestra condena a los discursos y acciones que violan los derechos de los migrantes; rechazamos todo intento de criminalizar la migración y reafirmamos el invaluable aporte del migrante al desarrollo económico, social y cultural de las sociedades en todo el planeta”, expresó Arce en su intervención.
El jefe de Estado también reiteró el “compromiso irrenunciable” de Bolivia con la promoción y protección de los derechos humanos, destacando la necesidad de garantizar un enfoque integral que abarque tanto los derechos individuales como los colectivos.
En su alocución, Arce subrayó que Bolivia prioriza la protección de los derechos de pueblos indígenas, comunidades campesinas, afrodescendientes y de la Madre Tierra. Además, destacó el trabajo de su Gobierno en la promoción del derecho al desarrollo, la erradicación de la violencia contra mujeres, niñas y niños, y la inclusión plena de las personas adultas mayores y con discapacidad.

El presidente boliviano hizo referencia a la importancia de una visión equilibrada entre los derechos civiles y políticos y los derechos económicos, sociales y culturales. “Los derechos individuales no pueden ni deben ser separados de los derechos colectivos, y viceversa”, enfatizó.
Asimismo, recordó que en 2022 Bolivia presentó ante la Asamblea de la ONU la iniciativa de un “decenio de la despatriarcalización”, con el propósito de erradicar la violencia de género y garantizar la equidad en la toma de decisiones, desafiando las estructuras patriarcales que aún persisten.
Arce contextualizó su discurso en un mundo afectado por crisis multidimensionales, mencionando la inseguridad alimentaria, la pobreza, la desigualdad, los desplazamientos forzosos y el cambio climático.
También denunció las guerras imperialistas y neocolonialistas por el control de los recursos naturales, así como la imposición de sanciones económicas contra naciones como Cuba y Venezuela.

“Son manifestaciones crueles y política y éticamente condenables del avance en la violación de los derechos humanos y los principios de la Carta de las Naciones Unidas”, afirmó Arce.
En este contexto, hizo un llamado a la comunidad internacional a reforzar el diálogo, la cooperación y la solidaridad para enfrentar los desafíos globales. “El camino debe ser el compromiso con un multilateralismo efectivo”, agregó.
Arce destacó que Bolivia es miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU por cuarta vez desde su creación en 2006, lo que, según él, demuestra el compromiso del país con la defensa de los derechos humanos a nivel internacional.

