LA PAZ, 5 feb (El Libre Observador) – La temporada de lluvias en Bolivia se agrava con saldo devastador de 23 personas han perdido la vida y más de 109.000 familias han sido afectadas en ocho de los nueve departamentos del país, informó este miércoles el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes.
En solo una semana, la cifra de familias afectadas pasó de 84.029 a 109.156, es decir, más de 25.000 nuevos damnificados en siete días. “Hay 76 municipios golpeados, 1.314 comunidades comprometidas, 82.656 familias afectadas y 26.500 damnificadas. En total, sumamos 109.156 familias en emergencia”, precisó Calvimontes en conferencia de prensa.
El impacto de las lluvias no solo ha sido letal, sino también destructivo. Desde noviembre de 2024, 652 viviendas han sido afectadas y 332 quedaron completamente destruidas. La Agencia Estatal de Vivienda (AEVivienda) ya evalúa su reposición.

Las muertes relacionadas con las lluvias también han aumentado en la última semana, pasando de 19 a 23, con víctimas registradas en Chuquisaca, La Paz, Tarija, Cochabamba, Santa Cruz y Potosí. Además, dos personas siguen desaparecidas.
Ante la magnitud de la crisis, el departamento de La Paz se declaró en estado de emergencia, medida que permite la movilización inmediata de recursos económicos y humanos para atender a los damnificados.
El viceministro advirtió que las precipitaciones continuarán, según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), que alertó sobre un “periodo muy complejo” con alto riesgo de desbordes en seis departamentos.
Las autoridades instan a la población en zonas de riesgo a mantenerse alerta y seguir las recomendaciones de Defensa Civil, mientras el país enfrenta uno de los episodios climáticos más adversos de los últimos años.


