LA PAZ, 5 feb (El Libre Observador) – Con el inicio del año escolar, se desata el drama para muchos padres: el primer día de clases de sus hijos en los cursos iniciales. En varias escuelas de la ciudad de La Paz los padres enfrentaron la dificultad de dejar a sus hijos en las unidades educativas y la tristeza de los pequeños.
Aunque para algunos niños y niñas es emocionante el inicio de las clases, para otros, la experiencia puede ser una montaña rusa de turbaciones que despiertan temores y lágrimas. ¿Qué hacer cuando la despedida en la puerta de la escuela se convierte en todo un espectáculo y complicaciones?
El momento en que tu pequeño se aferra a tu pierna, con lágrimas en sus ojos, puede resultar desgarrador. El psicólogo, Joaquín Marca, comparte algunos consejos para enfrentar este desafío con comprensión.
Retomar la rutina escolar puede ser complicado para los niños, especialmente los más pequeños. Después de pasar vacaciones en casa, adaptarse al regreso a clases puede generar miedo, tristeza o incomodidad.
Según Marca, no es anormal que los niños lloren al separarse de sus padres en el salón de clases, expresando sus emociones de una manera que, aunque difícil, es completamente natural.

CONSEJOS
Marca sugierIó mantener una actitud positiva, demostrando confianza en que superarán esta difícil situación. Aunque contener las lágrimas puede ser todo un reto, evite llorar en presencia de tu hijo, ya que podría dificultar su adaptación.
“Establecer rutinas ayuda a los niños a sentirse más seguros. Preparar la mochila y el uniforme desde un día antes, llegar temprano a la escuela y hablar con ellos sobre lo que sucederá durante el día son pequeñas acciones que pueden marcar la diferencia”, comentó.
Asimismo, manifestó que es importante ayudar a los niños a conectarse con el presente es clave. Preguntarles si quieren llevar su peluche o muñeco a la escuela puede brindarles la confianza necesaria para adaptarse.
También manifestó que se debe evitar mostrar ansiedad es fundamental. “Mantente calmado para transmitir tranquilidad a tus hijos. Además, comienza la adaptación en el hogar semanas antes del inicio escolar, ajustando progresivamente los horarios de sueño, preparando materiales y organizando las comidas del niño”.
Dijo que la despedida debe ser natural, sin dramatizar ni recurrir a chantajes. Un beso, una recomendación para escuchar a la maestra, disfrutar y recordarle que será recogido a una hora determinada, son las claves para una despedida efectiva.
En consecuencia, manifestó que este proceso, el padre juega un papel crucial, convirtiéndose en la figura que hace amar la escuela, sin utilizarla como chantaje o castigo.

