LA PAZ, 27 ago (El Libre Observador) — Las sombras de la corrupción se ciernen sobre la prestigiosa Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). En un nuevo capítulo de la lucha contra la impunidad en Bolivia, la máxima casa de estudios superiores ha denunciado tres casos de corrupción que involucran a funcionarios administrativos, dirigentes estudiantiles y la Federación Universitaria Local (FUL).
El primer caso, que ha generado mayor conmoción, involucra a un funcionario de la carrera de Derecho acusado de cobrar una coima de Bs 5.000 a un estudiante para garantizarle una calificación favorable en su examen de grado. Esta denuncia pone en entredicho la transparencia y la meritocracia en una institución que debería ser un modelo de excelencia académica.
Pero la corrupción en la UMSA va más allá de un caso aislado.
El jefe de Transparencia de la universidad, Franz Laura, denunció también el uso indebido de bienes del Estado, al haberse convertido oficinas de un centro de estudiantes en una especie de bar cantina.

Este hecho, que involucra a un dirigente universitario de la facultad de Bioquímica y Farmacia, revela una preocupante debilidad en el control de los recursos públicos dentro de la institución.
Dijo que el tercer caso, relacionado con la compra con sobreprecio de equipos y materiales para los juegos deportivos universitarios, pone de manifiesto la existencia de una red de corrupción que podría estar operando al más alto nivel de la FUL.
Este hecho, que se investiga por el delito de peculado, evidencia una falta de control y transparencia en la gestión de los fondos destinados a actividades estudiantiles.
Estas denuncias, que se encuentran en etapa preliminar en el Ministerio Público, son un duro golpe a la imagen de la UMSA y generan un profundo malestar en la comunidad universitaria. La corrupción en la educación superior no solo atenta contra la calidad académica, sino que también erosiona la confianza de la sociedad en las instituciones públicas.


