EL ALTO, 14 mar (El Libre Observador) — El aguacero que azotó a la ciudad de El Alto el pasado 13 de marzo no solo inundó las calles de la ciudad, sino también empapó en los últimos días los sueños literarios de los expositores de la Feria Internacional del Libro.
Las torrenciales lluvias se colaron por los tejados de la Terminal Metropolitana, sede del evento, dejando un saldo de libros y otros materiales dañados por el agua.
El historietista boliviano, Jorge Catacora, fue uno de los primeros en sentir la furia del aguacero. A través de un video publicado en Tik Tok, mostró cómo el agua y el granizo inundaban el piso del recinto, lamentando la pérdida de varios de sus cómics.
Sin embargo, Catacora, con un espíritu inquebrantable, declaró en su video: «Nos vamos a recuperar. No nos vamos a rendir».

La tragedia no se limitó a Catacora, la editorial Sobras Selectas también sufrió daños, aunque en menor medida.
El director de esta editorial, Alexis Argüello, lamentó la situación y exigió un mantenimiento adecuado a las instalaciones de la Terminal Metropolitana. Dijo que se debería hacer el mantenimiento o las modificaciones correspondientes en la edificación para evitar estas inclemencias del tiempo.
A pesar de las pérdidas, el espíritu de la Feria del Libro permanece intacto. Los expositores, con determinación y optimismo, ya han tomado medidas para evitar que una situación similar se repita. La literatura, como un faro en la tormenta, sigue brillando en El Alto, lista para cautivar a lectores y escritores por igual.

La lluvia, aunque inesperada, no ha logrado apagar la llama de la cultura en la ciudad alteña. Los libros, aunque algunos hayan sufrido daños, seguirán contando historias, inspirando sueños y alimentando la imaginación de quienes los lean.
La Feria del Libro de El Alto, con su tenacidad y resiliencia, continuará ofreciendo un espacio para el encuentro entre autores, lectores y amantes de la literatura.

