LA PAZ, 13 abr (El Libre Observador) — Los dos pilotos de una aeronave que había desaparecido de los radares la mañana de este lunes en Bolivia fueron hallados sin vida tras varias horas de búsqueda en una zona de difícil acceso en el norte del departamento de Cochabamba.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, confirmó el desenlace luego de que equipos de rescate localizaran la avioneta CP-3243 durante la tarde, en el marco de un operativo que movilizó recursos aéreos y terrestres.
La aeronave, que cubría la ruta entre La Paz y Santa Cruz, había despegado a las 08:31 con los pilotos Carlos Moyano y Julio César Sardán a bordo. Según los reportes, la comunicación con la torre de control se perdió a las 08:47, cuando el avión aún se encontraba en fase de ascenso.

De acuerdo con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), la aeronave continuó siendo detectada por radar durante algunos minutos después de la pérdida de contacto, realizando maniobras en círculo sobre el norte de Cochabamba, hasta desaparecer completamente de los sistemas cerca de las 11:00.
Tras la alerta, se activaron los protocolos de búsqueda y rescate con la participación del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), personal especializado y aeronaves de apoyo. El operativo se extendió durante varias horas en una región de geografía compleja, donde incluso familiares de los tripulantes se sumaron a las tareas de rastreo.
La confirmación inicial del hallazgo de la nave permitió concentrar los esfuerzos en el área hasta dar con los cuerpos de los pilotos, quienes finalmente fueron encontrados sin vida, en un desenlace que pone fin a la incertidumbre generada desde la mañana.
Horas antes, las autoridades habían precisado que solo los dos tripulantes viajaban en la aeronave, que retornaba a Santa Cruz tras haber trasladado previamente a una autoridad gubernamental a la ciudad de La Paz.
Hasta el momento, no se han difundido las causas del accidente. Se espera que en las próximas horas las autoridades emitan un informe técnico preliminar que permita esclarecer las circunstancias de la caída.
El caso vuelve a poner en foco los desafíos de la aviación en regiones de geografía compleja, donde las operaciones aéreas suelen enfrentarse a condiciones cambiantes y limitaciones de monitoreo en tiempo real.

