LA PAZ, 29 ene (El Libre Observador) – Evo Morales no se da por vencido, tras perder el liderazgo del Movimiento Al Socialismo (MAS), el expresidente boliviano busca postularse nuevamente en las elecciones de agosto con un nuevo partido.
Así lo confirmaron este miércoles sus seguidores, quienes anunciaron que a finales de marzo presentarán oficialmente la «refundación» de un nuevo instrumento político.
El dirigente campesino Pedro Llanque informó en conferencia de prensa que los sectores leales a Morales se reunirán en un congreso los días 29, 30 y 31 de marzo en Cochabamba para definir la estrategia y la sigla con la que competirán en los comicios. «Estamos haciendo alianzas a nivel nacional para ver con qué sigla vamos a participar», precisó Llanque.
Este giro se produce después de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) reconociera al dirigente Grover García, cercano al presidente Luis Arce, como líder legítimo del MAS, en cumplimiento de un fallo constitucional. Esta decisión dejó a Morales sin el control del partido que fundó y con el que gobernó Bolivia durante 14 años.

El dilema legal: ¿puede Evo volver a postularse?
A pesar de la sentencia constitucional de diciembre de 2023 que prohíbe una nueva reelección, los seguidores de Morales insisten en que está habilitado para postularse. «El único candidato legal y legítimo por el bloque popular es el hermano Evo Morales Ayma», sostuvo Llanque tras una reunión de emergencia de las bases ‘evistas’.
Sin embargo, Morales gobernó Bolivia en tres periodos consecutivos (2006-2009, 2010-2014 y 2015-2019), lo que, según la normativa vigente, lo inhabilitaría para una nueva candidatura.
Mientras Morales intenta consolidar una nueva fuerza política, el MAS bajo el liderazgo de Arce avanza con su propio plan. Sus dirigentes anunciaron un congreso para el 21 y 22 de marzo en El Alto, donde buscan reformar el estatuto del partido y definir su binomio presidencial.
Si bien el presidente Arce no ha confirmado su postulación, su entorno político ya lo perfila como el candidato oficialista para los comicios de agosto.
La fractura dentro del MAS, sumada a la crisis económica por la falta de dólares en Bolivia, ha intensificado la pugna política. Morales y Arce, antes aliados, ahora se enfrentan en una batalla por el liderazgo del bloque de izquierda que marcará el rumbo de las elecciones de 2025.


