LA PAZ, 1 jul (El Libre Observador) — El gobierno boliviano convocó este lunes al embajador de Argentina en Bolivia, Marcelo Adrián Massoni, para manifestar su “enérgico rechazo” a las recientes declaraciones emitidas por la Oficina del Presidente de la República Argentina, Javier Milei, sobre el fallido golpe de Estado del 26 de junio.
En una conferencia de prensa, la ministra de Relaciones Exteriores interina y ministra de la Presidencia, María Nela Prada, enfatizó que el pronunciamiento de Milei ha sido calificado por Bolivia como “inamistosas y temerarias”.
Además, explicó que la convocatoria del embajador argentino se realizó en el marco del respeto a la soberanía y la dignidad del pueblo boliviano.

“En el marco del respeto a nuestra soberanía y a la dignidad del pueblo boliviano, informamos al pueblo boliviano y a la comunidad internacional que se ha decidido, como Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, convocar al embajador de Argentina en el país, recientemente arribado, para expresar nuestro enérgico rechazo a las declaraciones vertidas por la Oficina del Presidente de la República Argentina, Javier Milei”, comunicó la ministra.
El domingo la oficina del Presidente de Argentina difundió un comunicado en la que califica la denuncia de golpe de Estado en Bolivia como falsa y señala que la democracia está en riesgo.
“El relato difundido era poco creíble y los argumentos no encajaban con el contexto socio-político del país latinoamericano. El partido político gobernante controla el Poder Legislativo, el Poder Judicial, el Poder Ejecutivo y las Fuerzas Armadas”, señala parte del comunicado argentino.

Sobre esta postura, la canciller interina calificó estas afirmaciones como “desinformadas y tendenciosas”, y enfatizó la necesidad de respeto a la soberanía y no intervención en asuntos internos, según lo establecido por la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
El comunicado también recordó que Bolivia ha optado por vivir en democracia con características interculturales y subrayó que cualquier acción militar que amenace al gobierno legítimamente constituido es un claro golpe de Estado.
El gobierno boliviano reiteró su compromiso con la paz y la hermandad entre Bolivia y Argentina, advirtiendo que intereses mezquinos e ideologías extremistas no deben perturbar la convivencia pacífica entre ambos países.
Además, el Ejecutivo nacional llamó a embajador de Bolivia en Argentina, Ramiro Tapia, para consultarle y discutir la situación política que ha generado este incidente.


