LA PAZ, 25 ago (El Libre Observador) — Rodrigo Paz Pereira, candidato presidencial por el Partido Demócrata Cristiano (PDC) de Bolivia, presentó un ambicioso plan de reactivación económica basado en la apertura diplomática y comercial con países vecinos y socios estratégicos. Entre sus propuestas, destacó la intención de reabrir relaciones con Chile, Estados Unidos y otras naciones que puedan favorecer el desarrollo económico del país.
“Yo voy a reabrir las relaciones con Chile, voy a reabrir las relaciones con los Estados Unidos, voy a reabrir relaciones con todo aquel que sea un buen socio para que Bolivia se reactive y la gente tenga empleo, trabajo y una vida digna en la patria”, declaró.
El discurso de Paz refleja un enfoque pragmático sobre la política exterior y la economía boliviana. Mientras que el tema marítimo sigue siendo un símbolo histórico y nacional, el candidato subraya que “la historia no da de comer” y aboga por vínculos concretos que generen oportunidades comerciales y empleo.

Contexto histórico y político
Bolivia ha mantenido históricamente relaciones tensas con Chile debido a la pérdida de su litoral tras la Guerra del Pacífico (1879-1884). Durante los gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), encabezados por Evo Morales y Luis Arce, Bolivia se distanció de Estados Unidos y estrechó lazos con naciones como Rusia, China, Irán, Cuba, Nicaragua y Venezuela, generando un aislamiento relativo en la región y limitando la presencia de socios tradicionales en eventos diplomáticos, según Paz.
“Para mí ha sido muy doloroso que en el año del Bicentenario de Bolivia (…) no haya llegado un solo presidente o presidenta de los países fronterizos para festejar con la hermana menor”, señaló.
Para Paz, este aislamiento refleja el peso relativo de Bolivia en la política regional y subraya la necesidad de establecer una política exterior pragmática, basada en la cooperación y el comercio.
En este marco, el candidato destacó que, aunque la causa marítima y otros temas históricos siguen presentes en la memoria colectiva, la prioridad inmediata es fortalecer la economía. Durante los gobiernos del MAS, Bolivia perdió la causa marítima ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya y enfrentó disputas como la del Silala, que marcaron la agenda internacional del país.
Economía y comercio internacional
Paz plantea que la apertura a mercados internacionales será clave para dinamizar la economía. Subrayó la importancia de Chile como socio estratégico, señalando que existen relaciones de facto mediante consulados generales, comercio fronterizo y familias que transitan ambos lados de la frontera.
“Una de las maneras de reapuntalar la economía es con el mercado internacional, con el comercio exterior, y en ese sentido Chile es muy importante para Bolivia”, indicó. Además, mostró disposición al diálogo con todos los países fronterizos, incluidos Brasil, Perú, Argentina y Paraguay, con el objetivo de concretar acuerdos que impacten positivamente en la vida de los bolivianos.
El candidato también enfatizó que su propuesta política, bajo el lema “Capitalismo para todos”, busca un modelo de desarrollo social inclusivo: vivienda, alimentación, salud, educación, seguridad ciudadana y lucha contra la corrupción. Su estrategia busca romper con la polarización política de los últimos 20 años y ofrecer una visión pragmática de “gran centro”, orientada tanto hacia la derecha como hacia la izquierda.

Implicaciones regionales
El discurso de Paz apunta a reposicionar a Bolivia en la región y el mundo, fortaleciendo su inserción económica y política. La apertura de relaciones diplomáticas y comerciales no solo tendría un impacto económico directo, sino que también podría transformar la percepción internacional del país, aumentar inversiones extranjeras y mejorar la gobernabilidad interna mediante un entorno de estabilidad y consenso.
La propuesta se produce en un momento electoral clave: el binomio Rodrigo Paz y Edman Lara ganó la primera vuelta del 17 de agosto con un 32,15 % de los votos, seguido de Jorge Tuto Quiroga y Juan Pablo Velasco con 26,68 %. Ambos contendientes se enfrentarán en la segunda vuelta el 19 de octubre, en un escenario donde la política exterior y la economía serán ejes centrales de la campaña.

