LA PAZ, 8 may (El Libre Observador) — Bolivia endureció este jueves su postura diplomática en torno a la guerra en Ucrania al condenar las declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien rechazó cualquier tipo de responsabilidad sobre posibles incidentes durante las celebraciones del Día de la Victoria en Rusia.
El presidente boliviano Luis Arce manifestó públicamente su apoyo a la tregua propuesta por Vladímir Putin, vigente desde este miércoles y que se extiende hasta el 11 de mayo.
“Rechazamos las declaraciones de Volodímir Zelenski, quien afirmó abiertamente que no se asumirán responsabilidades por lo que ocurra en el territorio de la Federación de Rusia”, escribió Arce en su cuenta oficial en redes sociales. El mandatario se refirió directamente a las palabras del líder ucraniano, quien días antes advirtió que no podía garantizar la seguridad de los eventos conmemorativos en Moscú, incluidos los que contarán con presencia de líderes extranjeros.

La declaración boliviana llega en vísperas del 80º aniversario del Día de la Victoria, una de las fechas más emblemáticas para la narrativa histórica rusa, que conmemora la derrota del régimen nazi en 1945. El desfile militar en la Plaza Roja está previsto para este viernes 9 de mayo, con la participación confirmada de mandatarios y delegaciones de varios países de Asia, África y América Latina.
Desde Kiev, Zelenski había sido categórico. “No podemos hacernos responsables de lo que ocurra en el territorio de la Federación de Rusia. Ellos les proporcionan seguridad y, por tanto, no les daremos ninguna garantía”, dijo el presidente ucraniano el pasado sábado. La afirmación fue interpretada por Moscú y sus aliados como un gesto hostil que amenaza indirectamente la tregua con fines conmemorativos.
En respuesta, Arce expresó un respaldo explícito a la tregua de 72 horas impulsada por el Kremlin. “Desde el Estado Plurinacional de Bolivia manifestamos nuestro apoyo al presidente Vladímir Putin, sobre la tregua en el conflicto militar con Ucrania y la OTAN, entre el 8 y el 11 de mayo”, escribió en una publicación adicional.
A la vez, reafirmó el compromiso de su país con una salida negociada al conflicto: “Reafirmamos nuestro compromiso con un mundo en paz. ¡Bolivia siempre alzará la voz en favor de la paz!”.

La postura del gobierno boliviano no es aislada. En meses recientes, Bolivia ha reforzado sus vínculos con Rusia y China en materia energética, tecnológica y financiera, así como en foros internacionales donde se distancia cada vez más de las posiciones occidentales. La decisión de Arce también se inscribe en una narrativa política más amplia: defender el multilateralismo, rechazar las sanciones unilaterales y promover una nueva arquitectura de seguridad global, ajena al dominio de la OTAN.
En Moscú, todo está listo para el desfile. El evento no solo es simbólico para la Federación Rusa, sino también una herramienta de política exterior que busca reafirmar alianzas no occidentales en un contexto geopolítico tenso. Según fuentes oficiales del Ministerio de Defensa ruso, se prevé la presencia de tropas extranjeras en el acto, así como discursos del presidente Putin, quien aprovechará la ocasión para enviar un mensaje de unidad nacional y resistencia ante las presiones occidentales.
Aunque el conflicto en Ucrania entra en su tercer año, con más de 400.000 muertos según estimaciones combinadas, el frente diplomático no se detiene, y las posiciones públicas de gobiernos como el boliviano cobran relevancia al configurar un bloque de países que, sin alinearse militarmente, cuestionan las posturas de Washington y Bruselas.
Mientras tanto, la tregua propuesta por Moscú parece, al menos en lo simbólico, una pausa buscada para honrar la historia, aunque en el terreno militar las expectativas de una escalada siguen latentes.


