LA PAZ, 27 oct (El Libre Observador) — El binomio que hace apenas una semana celebraba la victoria electoral atraviesa su primer desencuentro. El vicepresidente electo Edman Lara reveló este lunes que atraviesa “mala comunicación” con el presidente electo Rodrigo Paz Pereira, y lanzó una advertencia inusual: “Que no se deje emborrachar de poder”.
El mensaje, difundido a través de un video en redes sociales, exhibe una tensión prematura entre los dos hombres que el 8 de noviembre deberán asumir el mando del país. Lara, exmilitar y figura con fuerte respaldo popular en sectores rurales, lamentó que Paz —hijo del expresidente Jaime Paz Zamora— “ya no conteste las llamadas ni los mensajes”.
“Antes hablábamos seguido, ahora es complicado hablar con él. No sé qué está pasando. Le pido a Dios que ilumine su mente y su corazón para que no se deje encapsular”, expresó en tono sereno, pero con evidente descontento.
Las palabras de Lara contrastan con la imagen de unidad que ambos ofrecieron la semana pasada, cuando comparecieron juntos tras el balotaje en el que obtuvieron un 54,9 % de los votos frente al 45 % de Jorge Tuto Quiroga. El triunfo fue interpretado entonces como el regreso de un proyecto de centro con discurso conciliador tras años de polarización política.
Sin embargo, las declaraciones del vicepresidente electo insinúan fricciones sobre la distribución del poder y los equilibrios internos del nuevo gabinete. “Quiero pensar que está ocupado, pero él no puede olvidar que mucha gente apostó por el binomio del pueblo porque creyó en el capitán Lara”, afirmó. “No voy a permitir que ningún ministro ni funcionario le robe a esta patria”.
Durante los últimos días, Lara había permanecido en silencio. Su reaparición pública llegó acompañada de dos mensajes directos: uno en el que aseguró que “no será quinta rueda del carro” y otro en el que rechazó cualquier injerencia de la DEA en la soberanía boliviana.

En su nuevo video, difundido la madrugada de este lunes, insistió en que algunos sectores dentro del entorno de Paz buscan marginarlo. “A mí me quieren desconocer, y si hace eso, está desconociendo a su compañero de equipo, que luchó junto con él”, subrayó.
Las declaraciones generaron revuelo inmediato en La Paz. En los círculos políticos se interpreta el gesto como una advertencia al presidente electo sobre el riesgo de rodearse de tecnócratas y operadores de la vieja política. Analistas apuntan que la fortaleza del nuevo gobierno dependerá de la capacidad de ambos líderes para mantener la cohesión y evitar fracturas internas antes de la toma de posesión.
“Gracias a todos ustedes llegué donde estoy y no voy a olvidar mi fe ni quién soy”, concluyó Lara, quien reiteró su promesa de “luchar por un cambio real”.
La advertencia del vicepresidente electo llega en un momento clave, cuando el país espera señales de estabilidad y cooperación en la antesala de un gobierno que se prometió plural y reconciliador. Si la distancia entre Paz y Lara persiste, el binomio que encarnaba el equilibrio entre tradición política y renovación popular podría enfrentar su primera prueba incluso antes de asumir el poder.

