LA PAZ, 16 sep (El Libre Observador) — El Ministerio de Gobierno ha ordenado una investigación contra el grupo de los llamados ‘ponchos rojos’ por su presunta participación en actos de alzamiento armado y terrorismo.
Esta decisión responde a la aparición de videos donde algunos de sus miembros, campesinos afines al expresidente Evo Morales, son vistos portando armas de fuego, en un claro acto de intimidación durante las protestas que buscan la renuncia del presidente Luis Arce.
Los bloqueos de carreteras en La Paz, liderados por la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz «Túpac Katari», encabezada por David Mamani, han sido el epicentro de estas movilizaciones. La difusión de imágenes de encapuchados armados ha encendido las alarmas en el gobierno, que califica estos actos como una amenaza directa a la seguridad del Estado.
“Lamentamos que nuevamente el señor Evo Morales y sus grupos afines estén generando una sensación de temor en la población”, declaró el viceministro de Seguridad Ciudadana, Roberto Ríos. El funcionario confirmó que el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, ha ordenado una investigación penal que incluye cargos graves como alzamiento armado, instigación pública a delinquir, terrorismo y tenencia de armas de fuego.

Las imágenes que circulan en redes sociales y medios de comunicación han generado preocupación en un contexto ya convulso. El gobierno de Arce enfrenta una crisis interna, con sectores del Movimiento al Socialismo (MAS) alineados con Evo Morales que exigen su renuncia. El bloqueo de carreteras, que paraliza sectores estratégicos del país, es visto por las autoridades como un intento de desestabilizar el orden constitucional.
Ríos enfatizó que la investigación no sólo se centrará en los autores materiales, es decir, aquellos que aparecen portando armas en los videos, sino también en los responsables intelectuales detrás de estos actos. «Estamos ante una evidente amenaza e intento de golpe de Estado», subrayó el viceministro, señalando a Morales y sus seguidores como los principales instigadores de la violencia.
El dirigente campesino David Mamani, quien lidera los bloqueos, es señalado por las autoridades como un fiel seguidor de Morales. Según el gobierno, su demanda central es la renuncia de Luis Arce y David Choquehuanca, lo que ha alimentado el clima de confrontación política en el país.
El bloqueo de caminos, una estrategia recurrente en las protestas bolivianas, tiene consecuencias económicas graves para el país. Sectores productivos clave, especialmente en el altiplano paceño, han visto interrumpido el transporte de bienes esenciales, afectando tanto el comercio interno como las exportaciones.
El gobierno ha advertido que, de continuar, estas medidas de presión podrían causar un daño irreversible a la economía boliviana, que ya enfrenta una desaceleración en varios sectores. La paralización del tránsito de productos agrícolas y combustibles incrementa los costos logísticos y pone en riesgo el suministro de alimentos en mercados nacionales.

