LA PAZ, 20 oct (El Libre Observador) — El Tribunal Supremo Electoral (TSE) cerró este lunes cualquier puerta a la duda sobre el proceso electoral que el domingo designó a Rodrigo Paz Pereira como ganador del balotaje. El organismo sostuvo en una conferencia de prensa que no hubo manipulación alguna del conteo ni interrupciones en su sistema de transmisión y calificó las denuncias de fraude como infundadas y peligrosas.
“El proceso se desarrolló con toda la transparencia y garantías. La palabra ‘fraude’ debería ser desterrada de Bolivia porque no hay posibilidad alguna de manipulaciones o fraudes”, afirmó rotundo el presidente del TSE, Óscar Hassenteufel. El tribunal, además, publicó un comunicado oficial en el que afirmó que el Sistema de Resultados Preliminares (SIREPRE) operó de forma óptima, sin fallas técnicas ni interrumpción alguna.
Según los datos preliminares al 98 % del escrutinio, Paz alcanzó un 54,6 % de los votos frente al 45 % de su adversario, Jorge “Tuto” Quiroga Ramírez, lo que equivale a una diferencia de más de medio millón de sufragios. El vocal del TSE, Tahuchi Quispe, lo calificó como “una ventaja irreversible” y repitió que “no hay indicios creíbles de manipulación”.

“Queremos demostrar absoluta transparencia; no puede quedar ni un ápice de duda”, declaró Quispe, al detallar que cada una de las 35.253 actas fue verificada por seis jurados electorales, dos delegados de partido, un notario y un operador del SERECI, además de haber sido fotografiada y exhibida públicamente.
El pronunciamiento del tribunal coincide con un clima tenso en sectores que circulaban acusaciones de corte del sistema o manipulación de actas en redes sociales, sobre todo tras el triunfo del PDC, fuerza que hasta ahora no había alcanzado la presidencia. El TSE instó a la población a informarse exclusivamente por las “fuentes oficiales” y advirtió que el nivel de alerta sobre rumores podría afectar la estabilidad institucional.
La jornada electoral fue acompañada por observadores de la OEA, la Unión Europea y la UNIORE, que destacaron la fluidez de las votaciones y la apertura de las mesas sin contratiempos mayores. Con ello, Bolivia da un paso clave en su historia democrática: no solo porque es su primer balotaje presidencial, sino porque reafirma el proceso institucional tras años de fuerte polarización.
El nuevo presidente, Rodrigo Paz Pereira, ocupará el cargo a partir del 8 de noviembre. Su elección abre una etapa de expectativas: debe afrontar una economía golpeada, escasez de reservas y la misión de reconstruir consensos políticos. El TSE concluyó su comunicado con un llamado a todos los actores —incluidos los derrotados— a respetar los resultados y sumarse a la gobernabilidad: solo así, insistió, se podrá capitalizar la ventaja irrepetible que acabó de otorgarle la ciudadanía.


