LA PAZ, 20 oct (El Libre Observador) — Bolivia entra en etapa de transición política tras la victoria de Rodrigo Paz Pereira en el balotaje del domingo. El presidente electo confirmó este lunes que ya tiene conformado su gabinete ministerial y que comenzó las coordinaciones con el mandatario saliente, Luis Arce, para un traspaso institucional “ordenado y transparente” previsto para el 8 de noviembre.
“Conversé con el presidente Arce y acordamos que los ministerios de la Presidencia y de Relaciones Exteriores sean los responsables de facilitar la transición entre ambos equipos”, explicó Paz en su primera conferencia tras el anuncio de los resultados. El líder del Partido Demócrata Cristiano (PDC) aseguró que el proceso será “responsable, sin sobresaltos administrativos”, y adelantó que sus abogados ya coordinan la entrega de informes con el Gobierno saliente.
Paz, que obtuvo el 54,6% de los votos frente al 45,4% de Jorge “Tuto” Quiroga, subrayó que el mandato recibido “no es para la confrontación ni para la violencia en las calles, sino para retomar la institucionalidad perdida”. Recalcó que la Asamblea Legislativa tendrá un rol clave en el restablecimiento del equilibrio político.
El presidente electo compareció junto a su compañero de fórmula, Edman Lara, futuro vicepresidente, quien no había estado presente en el discurso de victoria del domingo. Ambos destacaron la necesidad de “unidad nacional” y el compromiso de gobernar “para todos los bolivianos, sin mirar colores políticos”.

Gabinete definido y prioridades iniciales
Sin revelar aún nombres, Paz confirmó que su gabinete “ya está definido” y que estará integrado por profesionales de diversas corrientes y regiones del país. “Se ha trabajado con apertura, buscando a los mejores bolivianos para construir un Gobierno de resultados”, afirmó.
Entre sus primeras medidas, el mandatario electo anunció que ha gestionado acuerdos con países vecinos —Argentina, Brasil, Uruguay y Perú— para garantizar la provisión de combustibles, un tema que generó preocupación durante la campaña electoral. “Estamos coordinando para que el 9 de noviembre, cuando asumamos el Gobierno, la población tenga plena tranquilidad respecto al abastecimiento de hidrocarburos”, subrayó.
El anuncio fue interpretado como un gesto de continuidad técnica y responsabilidad ante un país polarizado, con tensiones sociales aún latentes y una economía que muestra signos de desaceleración.

Un cambio con tono moderado
Paz, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), llega al poder con un discurso más pragmático que ideológico, orientado a la reconstrucción institucional y la estabilidad económica. “El mandato que hemos recibido es para unir y transformar, no para dividir”, insistió.
En los próximos días, el Tribunal Supremo Electoral oficializará los resultados y entregará las credenciales a las nuevas autoridades.
Mientras tanto, el país asiste a una inédita transición entre un Gobierno progresista y una administración de centro moderado que promete diálogo, orden y reconstrucción. “Bolivia necesita serenidad, gestión y esperanza”, concluyó el nuevo presidente electo.

