LA PAZ, 29 sep (El Libre Observador) — La polémica en torno a la candidatura vicepresidencial de Juan Pablo Velasco, acompañante de Jorge Tuto Quiroga, sacudió nuevamente el escenario político boliviano, luego de que dos plataformas de verificación independientes confirmaran la autenticidad de mensajes racistas publicados hace 15 años desde su cuenta oficial en X (antes Twitter).
El caso ha reavivado el debate sobre responsabilidad digital, discurso discriminatorio y transparencia en tiempos electorales.
Bolivia Verifica corroboró este lunes los hallazgos previos de Chequea Bolivia y concluyó que los mensajes ofensivos contra poblaciones andinas, publicados en 2010, fueron efectivamente emitidos desde el perfil oficial de Velasco, registrado ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Entre las frases difundidas en la red social figuran expresiones como “¡A los collas (gente del occidente boliviano) hay que matarlos a todos!” y comentarios despectivos dirigidos a hinchas de clubes de fútbol de la región occidental del país.

“El trabajo de rastreo estableció que dichas publicaciones son verdaderas y que se hicieron hace 15 años”, señaló Bolivia Verifica en un comunicado. El perfil, bajo el usuario @Jpvel, fue posteriormente dado de baja, pero su registro ante el TSE y las huellas digitales permitieron confirmar su autenticidad.
El caso resurgió en agosto, cuando un creador de contenidos argentino expuso las publicaciones en una plataforma de streaming, lo que derivó en una amplia cobertura nacional. Desde entonces, Velasco —candidato a la vicepresidencia por la alianza derechista Libre, que postula a Jorge Quiroga— ha negado responsabilidad, asegurando que se trata de “información falsa”.
En medio de la controversia, la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) expresó este lunes su respaldo público a las plataformas de verificación y exigió a la alianza Libre “presentar pruebas claras en lugar de intentar desprestigiar al periodismo de verificación”.
“Su labor es un aporte indispensable para garantizar el derecho de la ciudadanía a un voto informado. Negar esa labor sería socavar el derecho democrático al voto informado”, advirtió la organización gremial en un pronunciamiento. La ANPB recordó que borrar una cuenta no implica eliminar la responsabilidad ni las evidencias digitales.
La ANPB advirtió que calificar el trabajo de verificación como “guerra sucia” es una estrategia que puede debilitar el control democrático y alertó que “las redes sociales son parte del debate público y todo mensaje emitido desde allí tiene consecuencias políticas y sociales”.
El episodio se produce en plena campaña para el balotaje presidencial del 19 de octubre, en el que la alianza Libre disputa la segunda vuelta con el Partido Demócrata Cristiano, en un contexto de creciente escrutinio público sobre las trayectorias personales y digitales de los candidatos.


