COCHABAMBA, 22 abr (El Libre Observador) – La tensión dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS) sigue escalando. Este lunes, el líder de la corriente evista, Evo Morales, anunció la convocatoria a un nuevo congreso del partido para el 10 de julio en el municipio de Villa Tunari, en el Chapare del departamento boliviano de Cochabamba.
Esta decisión se produce después de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) rechazara la convocatoria anterior para el 10 de junio por no cumplir con los requisitos.
Morales acusa al TSE de actuar con sesgo en favor de la corriente «arcista», liderada por Luis Arce y Rogelio Copa, quienes también han convocado a un congreso para mayo en El Alto. El exmandatario denuncia que el TSE exige que se consensue con dirigentes «truchos» del «arcismo» y que incluso ha impedido la participación de algunos miembros de la Dirección Nacional del MAS en la toma de decisiones.

En este contexto, Morales ha solicitado una audiencia con la Sala Plena del TSE para defender la legalidad de la convocatoria al congreso evista. Además, ha anunciado que se invitará a misiones internacionales y a la prensa para que supervisen el proceso y den fe de la transparencia del congreso.
Morales no se ha guardado críticas hacia el TSE, acusando al Secretario de Cámara, Fernando Arteaga, de ser «hombre de la Embajada de Estados Unidos» y de actuar con el objetivo de obstaculizar el congreso evista.
La convocatoria al congreso del Chapare marca un nuevo capítulo en la disputa por el control del MAS. Queda por ver cómo reaccionará el TSE a esta nueva convocatoria y si finalmente se logra la unidad del partido o se profundiza la división interna.
El MAS se encuentra dividido en dos corrientes principales: los evistas, liderados por Evo Morales, y los arcistas, liderados por Luis Arce. Ambas corrientes han convocado a sus propios congresos para renovar la dirigencia del partido, lo que ha generado un conflicto que amenaza con fracturar al MAS.

