LA PAZ, 21 oct (El Libre Observador) – El panorama de conflictos en Bolivia tiende a agudizarse desde este lunes cuando se inicia la segunda semana del bloqueo protagonizado por los seguidores del expresidente (2006-2019), Evo Morales, mientras que otros sectores como los carniceros, comerciantes, transportistas y salubristas abren otros frentes de protestas, en medio de la falta de combustibles y el incremento de los precios de los principales productos de la canasta familiar.
Las organizaciones sociales que defienden al expresidente Evo Morales de una eventual aprehensión por el caso de estupro y trata de personas, abierto en su contra de oficio en la ciudad de Tarija, instalaron 14 puntos de bloqueo, la mayoría en el departamento de Cochabamba, región fundamental de tránsito entre oriente y occidente del país.
Los colonizadores de Caranavi, en el departamento de La Paz, anunciaron que reforzarán el cierre de caminos, como parte del Pacto de Unidad que respalda a Morales.
El secretario ejecutivo de la Federación Agraria Provincial de Colonizadores de Caranavi, Omar Colque, manifestó que, además, entre sus demandas, se cuentan garantizar la soberanía alimentaria, acceso a insumos y repuestos para el trabajo agrícola al precio oficial del dólar, rechazo al alza de la tarifa de energía eléctrica y conclusión inmediata del asfaltado de la carretera Santa Bárbara – Caranavi y Caranavi – Quiquibey.

Por otra parte, Ponciano Santos, dirigente campesino “evista”, quien hasta la pasada semana reclamaba diálogo entre el gobierno y las organizaciones del Pacto de Unidad, hoy desahució cualquier acercamiento y aseguró que la única salida a este conflicto creciente es que el presidente Luis Arce adelante las elecciones o renuncie a la Presidencia.
La situación de escasez de combustible y alza de precios están generando sus consecuencias en la sede de gobierno. Este lunes se registran filas por combustible y el paro de carniceros afectados por el incremento del costo del producto.
Los carniceros han salido con bloqueos y mítines en demanda de que el gobierno asuma acciones contra el contrabando y el contrabando a la inversa, porque consideran que son factores para el alza de precios.
Denuncian que en las últimas semanas el kilo gancho de carne de res ha subido unos Bs 10, llegando a superar los Bs 30.
En medio de los piquetes de protestas, los carniceros aseguran que, en esta situación, es difícil justificar el alza de precios a sus clientes, quienes a su vez han visto disminuido su poder adquisitivo y compra menos carne.

En tanto, el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Germán Jiménez, el problema no radica en la falta de producto, sino en la imposibilidad de que las cisternas lleguen a las plantas de almacenamiento debido a los bloqueos internos, sumado a la interrupción en la ruta internacional entre Arica y Bolivia.
Se estima que alrededor de 500 camiones cisterna están varados en las carreteras, la mayoría de ellos cargados con combustible destinado a diferentes regiones del país.
Esta situación ha causado largas filas en las estaciones de servicio de ciudades como La Paz y El Alto, donde los conductores esperan durante horas por un suministro que llega de forma esporádica. En otros casos los propios conductores decidieron bloquear las calles locales para exigir el abastecimiento a los surtidores para normalizar el abastecimiento.
A pesar de los esfuerzos del gobierno, para desbloquear parcialmente algunas rutas, como la reciente liberación de 50 cisternas que fueron escoltadas para distribuir combustible en La Paz y El Alto, la escasez persiste.

Además, los comerciantes de los mercados protestan por el alza en los costos de las carnes de res, cerdo y pollo.
Los transportistas de carga pesada también anunciaron que se sumarán a las protestas con bloqueos en los nueve departamentos de Bolivia contra los bloqueos de caminos, la escasez de divisas y combustibles.
El dirigente del transporte pesado, Domingo Ramos, criticó al gobierno por no cumplir los compromisos adquiridos en temas clave como la escasez de divisas y el suministro de combustible, y advirtió que su sector está dispuesto a intensificar las medidas de presión.
Ante la complejidad de la situación, el gobierno ha implementado medidas para mitigar el impacto de los bloqueos. El Ministerio de Trabajo decretó un horario continuo de trabajo entre lunes y miércoles para la administración pública en los departamentos más afectados, como La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba, permitiendo que el sector privado se adhiera a esta medida de ser necesario.


