LA PAZ, 5 jul (El Libre Observador) — El Tribunal Supremo Electoral (TSE) emitió formalmente las invitaciones para el “Encuentro Multipartidario e Interinstitucional por la Democracia”, que se celebrará el 10 de julio, dejando fuera al expresidente y líder del MAS, Evo Morales. Este gesto ha profundizado la división interna del MAS, que se encuentra fragmentado entre los seguidores de Morales, conocidos como «evistas», y los que apoyan al presidente Luis Arce, denominados «arcistas».
El objetivo del encuentro, según el presidente en ejercicio del TSE, Francisco Vargas, es preparar las condiciones para las elecciones generales de 2025, asegurando que sean libres, competitivas y transparentes. Vargas explicó que solo se enviaron invitaciones a las jefaturas de los partidos que han renovado sus directivas conforme a la Ley de Organizaciones Políticas 1096, así como a los delegados políticos acreditados de los partidos en proceso de renovación.

La decisión de excluir a Morales se justificó bajo el argumento de que el MAS no ha renovado su directiva y se encuentra dividido. Este hecho ha sido interpretado por el ala «evista» como una discriminación y una maniobra para debilitar su influencia política. El abogado Wilfredo Chávez, representante de este sector, denunció que dejar fuera a Morales es una afrenta no solo contra él, sino contra todas las bases indígenas, campesinas y gremiales que representa.
El encuentro se llevará a cabo en los jardines del TSE y contará con la participación de representantes de partidos, alianzas parlamentarias, y líderes de los órganos legislativos, incluidos los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado. Además, el presidente Luis Arce también ha sido invitado, lo que añade una capa más de tensión al evento.
En su conferencia de prensa, Vargas subrayó la importancia del encuentro como un espacio de diálogo plural y abierto, necesario para asegurar un proceso electoral competitivo y transparente. «Este encuentro en ningún momento pretende desconocer ni reconocer a ninguna dirigencia,» afirmó Vargas. «Es un espacio donde los representantes políticos deben dar una señal de construir y llevar adelante, junto al Órgano Electoral, un proceso electoral limpio y transparente».

El evento cuenta con el respaldo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la cooperación internacional, lo que subraya su relevancia y la importancia de garantizar la imparcialidad y la transparencia en el proceso electoral de 2025.
La exclusión de Morales ha generado un fuerte debate y ha movilizado a sus seguidores, quienes exigen su inclusión en el encuentro. «Evo no solo es un líder político, es un símbolo de nuestra lucha», afirmó Juana, una comerciante de El Alto, mientras se unía a una manifestación en apoyo al exmandatario.
Con el 2025 en el horizonte, las decisiones del TSE y las reacciones de los diferentes sectores políticos serán cruciales para definir el rumbo de la democracia en Bolivia.


