LA PAZ, 20 nov (El Libre Observador) – Bolivia enfrenta una emergencia climática en cinco de sus nueve departamentos, donde el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) emitió una alerta naranja por el riesgo de desbordes de ríos debido a las intensas lluvias.
Las precipitaciones, previstas con acumulados de entre 30 y 60 milímetros, amenazan con causar crecidas significativas en los niveles de agua, poniendo en peligro a comunidades cercanas a los cauces.
El pronosticador del Senamhi, Kenny Quisbert, advirtió que el riesgo es particularmente elevado en Potosí, Chuquisaca, Cochabamba, Oruro y La Paz, donde las lluvias se combinarán con tormentas eléctricas. «La intensidad de las precipitaciones incrementa el riesgo de desbordes, afectando tanto a zonas urbanas como rurales», aseveró.

El alcalde de La Paz, Iván Arias, alertó sobre la insuficiencia de los fondos disponibles para mitigar los efectos de la temporada de lluvias.
«Aunque hemos destinado $us 36 millones para emergencias, necesitamos otros $us 144 millones para obras estructurales que garanticen la seguridad de la población», afirmó. Además, enfatizó que los desbordes no solo implican riesgos humanos, sino también importantes pérdidas económicas.
Más allá del riesgo inmediato para las comunidades, los desbordes de ríos tienen un impacto económico devastador, especialmente en áreas agrícolas. Las lluvias torrenciales amenazan cultivos, infraestructura y vías de comunicación, intensificando las necesidades de inversión para prevenir desastres futuros.


