LA PAZ, 2 dic (El Libre Observador) – A menos de un mes del cierre del año, las autoridades bolivianas han decidido otorgar un respiro a los propietarios de vehículos que aún no han cumplido con la Inspección Técnica Vehicular (ITV). El plazo original, que vencía este mes, ha sido extendido hasta el 31 de diciembre, según informó el coronel Víctor Hugo Sanabria, director Nacional de Fiscalización y Recaudación de la Policía Boliviana.
La ampliación responde a que cerca del 20% del parque automotor nacional no ha realizado el trámite, considerado esencial para garantizar la seguridad vial y el cumplimiento de las normas de tránsito. Además, sectores del transporte público, que enfrentan constantes desafíos económicos, solicitaron formalmente la extensión.
“Se ha tomado esta determinación para que la población tenga la oportunidad de constituirse a los puntos de inspección, evitando largas filas y contratiempos de último minuto”, explicó Sanabria durante una conferencia de prensa.
Con más de 100 puntos de inspección distribuidos por todo el país, incluyendo estaciones fijas y unidades móviles, las autoridades esperan facilitar el acceso a este servicio para todos los propietarios. Sin embargo, advirtieron sobre la importancia de no dejar el trámite para los días finales, cuando el volumen de usuarios podría saturar el sistema.

Para completar la ITV, los conductores deben presentar su cédula de identidad, licencia de conducir, el certificado del Registro Único para la Administración Tributaria (RUAT) y el comprobante del depósito bancario correspondiente. Además, los vehículos deben contar con los accesorios obligatorios: triángulo de emergencia, caja de herramientas, gato hidráulico, llanta de auxilio y extintor.
El costo de la ITV no solo garantiza el mantenimiento del parque automotor, sino que también aporta a las finanzas públicas y refuerza las condiciones de seguridad en las carreteras. Para los operadores del transporte público, la medida representa una oportunidad para regularizar sus operaciones sin incurrir en multas, un alivio frente a los retos económicos que enfrentan.
Por otro lado, el incumplimiento de este trámite podría derivar en sanciones económicas, lo que subraya la importancia de aprovechar esta extensión. Según datos preliminares, las multas acumuladas por retrasos en inspecciones representan un ingreso significativo para los departamentos de fiscalización, pero también reflejan la falta de planificación por parte de algunos conductores.
Con la extensión del plazo, las autoridades buscan no solo mejorar el cumplimiento, sino también evitar el caos logístico observado en semanas anteriores, cuando las filas y la presión sobre los puntos de inspección alcanzaron niveles críticos.
La Inspección Técnica Vehicular es un requisito que trasciende el ámbito legal: garantiza que los vehículos que circulan por las calles bolivianas cumplan con estándares mínimos de seguridad, protegiendo no solo a los conductores, sino también a peatones y pasajeros.
La prórroga hasta el 31 de diciembre pone en manos de los propietarios la responsabilidad de actuar con prontitud y evitar así sanciones futuras. A medida que el tiempo avanza, el mensaje es claro: la seguridad vial comienza con el cumplimiento de esta obligación anual.


