COCHABAMBA, 30 dic (El Libre Observador) – Sectores sociales alineados al expresidente Evo Morales anunciaron una marcha de protesta que partirá el 10 de enero de 2025 desde Patacamaya rumbo a la ciudad de La Paz, con el objetivo de reactivar las movilizaciones contra el Gobierno del presidente Luis Arce.
La convocatoria surge como respuesta al incremento del costo de vida, la escasez de combustibles y divisas, así como en rechazo a las autoridades judiciales y constitucionales, cuya renuncia exigen de manera frontal.
El anuncio fue realizado tras una reunión del Pacto de Unidad, encabezada por Morales, en Lauca Ñ, Cochabamba. Durante este encuentro, las bases reafirmaron su intención de organizar marchas simultáneas en todo el país a partir del 14 de enero, escalando la presión social en un contexto de creciente polarización política.
En medio de la planificación de las movilizaciones, el Pacto de Unidad ratificó a Evo Morales como su único candidato presidencial para las elecciones generales de 2025. Los dirigentes argumentaron que Morales está «legalmente habilitado» para postularse, basándose en la interpretación de la Constitución Política del Estado.

El liderazgo de Morales sigue siendo un punto de cohesión para estas organizaciones, que también decidieron reforzar su seguridad ante el intento de la Policía de ejecutar una orden de aprehensión por un caso de trata de personas. Según los dirigentes, la presencia permanente de sus seguidores será crucial para proteger al exmandatario, quien continúa atrincherado en el Chapare.
Otro de los puntos destacados en la resolución del Pacto de Unidad fue el rechazo al presunto «terrorismo de Estado» que, según los evistas, estaría dirigido a desarticular el movimiento indígena campesino. En sus declaraciones, los dirigentes acusaron al Gobierno de Arce de promover un «exterminio» político contra los sectores que respaldan a Morales, marcando un endurecimiento del discurso opositor.
La marcha desde Patacamaya no será el único acto de presión. Las bases sociales alineadas al Pacto de Unidad han prometido una serie de movilizaciones en diferentes regiones del país para exigir soluciones a la crisis económica y judicial que, aseguran, afecta al pueblo boliviano.
Con estas medidas, Bolivia se prepara para un enero cargado de tensión social, donde las manifestaciones podrían poner a prueba la capacidad del Gobierno de Luis Arce para contener la crisis política y económica que enfrenta el país. La continuidad de Morales como figura central en el panorama político añade un componente de incertidumbre que será seguido de cerca tanto dentro como fuera del país.


